Anaivis Soto Sardiñas, de 79 años, vive en el Consejo Popular Vista Alegre, municipio capitalino de Diez de Octubre, y nos escribe muy preocupada porque varias viviendas de la calle Baraguá llevan meses sin recibir agua directamente de la red de acueductos. Hay además alrededor de siete casas que dependen de una cisterna colectiva que permanece vacía.
La situación resulta especialmente alarmante porque a pocos metros el agua sí llega a otras viviendas, mientras las afectadas quedan fuera del abastecimiento: casas sí, casas no; cuadras sí, cuadras no. Los propios vecinos desconocen si el sector está siendo abastecido por las conductoras El Gato o por Torre 19 y cuál es la causa de esta irregularidad.
Explica Anaivis que llevan meses cargando agua para lavar y limpiar de un hueco existente en la calle 22. La de beber ella la obtiene de un vecino. Dicho hueco se originó cuando Aguas de La Habana intervino la calle 22, entre Ayala y Concepción, hace aproximadamente ocho años. Desde entonces, se ha convertido en un salidero por el que se pierden cientos de litros de agua y, al mismo tiempo, en la única fuente de quienes no reciben abastecimiento. (Nos adjunta fotografía)

Vecinos de la zona han solicitado reiteradamente una inspección de la empresa Aguas de La Habana.
Según refiere Anaivis, el médico de la familia, Gustavo Acosta, considera igualmente necesaria una inspección y advierte sobre la existencia de grandes salideros en las calles 22 y 23. La utilización del agua del hueco como fuente de abastecimiento genera además preocupación sanitaria, pues hay presencia de infecciones gastrointestinales.
A ello se suma que las pipas enviadas como alternativa no garantizan el abastecimiento de todas las viviendas, debido a las limitaciones de combustible y a la cantidad de viajes que pueden realizar diariamente.
Coletilla: Ojalá muy pronto Vista Alegre deje de ser un lugar de agua triste.

