En el pecho de la guantanamera Alaimi Diamet Rodríguez, el brillo de la Distinción 23 de agosto no representa una medalla más, es el reconocimiento a una mujer que hace más de 20 años encontró en la agricultura su realización personal y la mejor forma de ser útil al país, en un frente tan decisivo como la producción de alimentos.
Ella es la presidenta de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), 17 de mayo, dedicada a la ganadería, en Manuel Tames, donde reside hace más tiempo que los años vividos en su natal municipio de Guantánamo.
Cuenta que en el 2002, como esposa de campesino, se asoció a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Osmel Gonzalvo, a la cual pertenece hasta ahora, puesto que posee tierras en propiedad.
Fui organizadora de la cooperativa hasta el 2014, ese mismo año asumí como presidenta de la organización de base y en el 2021 me propusieron la dirección de la UBPC 17 de mayo, en la que me mantengo, con resultados favorables, me cuenta, discreta.
Explica que hace varios años sobrecumplen el plan de leche y carne, “en estos momentos estamos logrando que una cooperativa abastezca del lácteo a la bodega 332, del Consejo Popular de Jamaica, con 84 niños; también a otra, de 30 infantes, en el Consejo Popular de Honduras, en la zona de Casimba y atendemos además a todo el consumo social en Loma, los abuelito y las embarazadas.
El trabajo al que me dedico es fuerte, la mayoría de los obreros son hombres y hay pocas féminas en la UBPC, la económica, la cocinera y dos productoras
usufructuarias en los cultivos varios, pero la ganadería es una labor rigurosa y del día a día, ya que no tiene momento, es de madrugada, se chequea el ordeño, se visita a los productores, pero nada es imposible para la mujer, enfatiza.
Además de sus deberes al frente de la UBPC, Alaimi, también campesina de la CSS Osmel Gonzalvo, de cultivos varios, lleva el manejo de la finca junto a su hijo, que con la esposa y la niña, conforman su familia más cercana, con la que convive ahora mismo.
Y como si no fueran suficientes las tareas, agrega: “aparte de lo mucho por hacer en la agricultura, se me añadió la atención del Consejo de Defensa de la zona de Jamaica”, una decisión en la que pesaron su ejemplo y consagración, “pero cumplo con todo, con bastante sacrificio y horas de trabajo, a veces son las tantas de la noche sin dormir, pero bueno, para mí no hay imposibles”, afirma, con una sonrisa.
He tenido satisfacción de mi trabajo, aparte de que me gusta mucho la labor con los productores, el campo, he recibido la distinción Antero Regalado, la medalla Romárico Cordero, ahora la Distinción 23 de agosto, son varios los reconocimientos”.
A sus 57 años considera que la mujer no puede perder la feminidad, “tenemos que mantenernos siempre bonitas, vamos al campo, pero también a la peluquería y nos arreglamos las uñas, y estamos presentables siempre, porque hoy no solo trabajamos en el surco o las vaquerías, hacemos además labor político- ideológica, tanto en la comunidad donde vivimos como con los productores”.
Con la misma firmeza con que asume su trabajo, Alaimi refiere los problemas de impagos, por ejemplo, con la empresa de Comercio, con tres meses sin pagar las deudas.
También sobre las dificultades con la red, lo cual afecta la comunicación y la conexión del virtual Bandec: “ el dinero de los productores se demora en llegarles, aunque hasta ahora se han mantenido cumpliendo sus planes, pero es un tema al que debe prestársele mayor atención, estamos en el campo y no se puede perder tanto tiempo”, advierte, como la líder que es para todos los asuntos.
No obstante, los obstáculos no la detienen, y enfatiza: “hoy más que nunca la Revolución nos necesita y más en la producción de alimentos, que es un asunto de seguridad nacional, la forma de mantener la calidad de vida de la población, tenemos un pueblo ahí esperando por nuestros aportes, y no los defraudaremos”.