
Foto: Miguel Adrián Rodríguez Pérez
CIENFUEGOS.–En un gesto que demuestra el espíritu solidario y la sensibilidad social de nuestros compatriotas, un grupo de trabajadoras por cuenta propia del municipio de Cienfuegos, en alianza con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), realizó recientemente una donación de artículos de primera necesidad a personas en situación de vulnerabilidad residentes en el Consejo Popular de Caunao, de esta ciudad.
La iniciativa, nacida desde la comunidad, busca tender un puente de apoyo a ancianos, personas con discapacidad y familias en desventaja social.
Diancy Estrada Romero, trabajadora por cuenta propia dedicada a la artesanía y venta de ropa, compartió cómo dio inicio a esta obra solidaria junto a su compañera Yuneisy Berrabé: «Primero se acercaron a nosotros personas que necesitaban ayuda, comenzamos en el barrio con tres niñitos, les hicimos una fiesta en nuestro propio garaje».
Así comenzaron y fue entonces cuando la FMC se sumó al proyecto, guiándolos hacia los lugares donde la ayuda era más necesaria.
Gracias a esta organización hemos llegado a sitios intrincados, no solo en Cienfuegos, sino también en Santa Clara y en la región oriental del país, refirió Diancy.
Estas mujeres emprendedoras, llevaron una donación de ropas llegó hasta el Sistema de Atención a la Familia (SAF) de Caunao.
Lázara Rodríguez, quien recorre varios kilómetros desde el poblado rural de Lagunillas hasta el SAF, no ocultó su alegría, al sostener lo siguiente: «Nos tratan muy bien, y cuando no puedo venir, me llevan la comida a casa. La ropa donada es muy bonita, fue una gran sorpresa».
Opinión similar compartió Evangelina Socarrás, quien recibe su almuerzo diario en el centro.
Alberto Carrera, otro de los beneficiarios, agradeció el gesto en medio de la difícil situación que vive el país.
En tanto, Ángel Alfonso, quien además de recibir su ración se encarga de llevar los alimentos a algunos de sus vecinos con discapacidad, resaltó la importancia de esta red de solidaridad.
La ayuda de estas cuentapropistas va más allá de la ropa y los alimentos. Yosvani Hernández Roque, quien se dedica a vender pan en una bicicleta para ayudar a su madre tras el fallecimiento de su tío, recibió un donativo que transformó su día a día.
«La vida te obliga a ser fuerte. Estuve cuatro años vendiendo pan en una bicicleta, dando pedales. Gracias a estas mujeres, quienes nos donaron una bicicleta eléctrica, mi manera de vender pan mejoró muchísimo», expresó emocionado.
Esta acción, que articula el esfuerzo del sector privado con las instituciones del Estado, demuestra que la unidad y la solidaridad pueden enfrentar las adversidades de hoy. En proponerse los objetivos se encuentra buena parte de las soluciones.

