Violencia de colonos desplaza a 107 comunidades de Cisjordania
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Violencia de colonos desplaza a 107 comunidades de Cisjordania

Human Rights Watch (HRW) denunció que la escalada de ataques de colonos contra palestinos en la Cisjordania ocupada ha provocado el desplazamiento total o parcial de 107 comunidades desde enero de 2023.

La agrupación advirtió que decenas más corren el riesgo de desaparecer ante la expansión de los asentamientos ilegales.

En un informe publicado este jueves, señaló que la violencia de los colonos se intensificó drásticamente durante marzo y abril de 2026, con asesinatos, incluidos niños, abusos físicos y psicológicos, violencia sexual, detenciones arbitrarias, incendios provocados, destrucción de propiedades y robos.

HRW denuncia respaldo estatal a los ataques de colonos

Según HRW, los ataques se producen con respaldo financiero, material y legal de la entidad israelí, mientras colonos armados operan en ocasiones junto a unidades del ejército o en presencia de soldados que no intervienen.

“El gobierno israelí y los colonos comparten el mismo objetivo: obtener el máximo territorio y minimizar la población palestina. Las autoridades no solo no detienen la violencia de los colonos, sino que la fomentan activamente”, declaró la investigadora de HRW Sarah Sanbar.

La organización sostuvo que los colonos disparan, atacan y expulsan a los palestinos de sus tierras, mientras el Estado les proporciona armas, cobertura legal y recursos financieros.

Ataques investigados en siete comunidades palestinas

Human Rights Watch informó que investigó ataques ocurridos durante abril y mayo en siete comunidades palestinas: Al-Mughayyir, Mikhmas y Taybeh, en la gobernación de Ramallah; Jalud y Qaryut, en Nablus; y Khirbet Humsa y Muarrajat Este, en el Valle del Jordán.

La organización entrevistó a 20 testigos y revisó videos grabados por residentes y registros de cámaras de seguridad que documentan múltiples incidentes.

HRW añadió que el ejército israelí no respondió a sus preguntas sobre los ataques investigados.

La violencia de los colonos impulsa el desplazamiento

De acuerdo con HRW, los ataques se dirigen cada vez más contra los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria de la población palestina.

Los colonos restringen el acceso a pastos y fuentes de agua, roban o matan ganado y destruyen o incendian campos y cultivos agrícolas.

Estas acciones han obligado a familias palestinas a vender su ganado con pérdidas o asumir mayores costos para alimentar a los animales dentro de sus viviendas.

HRW señaló además que los ataques se han intensificado en la Zona B de Cisjordania, sometida a un régimen de administración y seguridad establecido por los Acuerdos de Oslo II de 1995.

La organización afirmó que la violencia, sumada a la falta de protección efectiva por parte de las autoridades, ha creado un entorno coercitivo que obliga a numerosos palestinos a abandonar sus hogares.

“He vivido toda mi vida en esta región, pero nunca había visto algo así”, declaró Um Muhammad Muammar, de 72 años y residente de Qaryut, cuyos dos hijos fueron asesinados por colonos.

2026 registra cifras récord de ataques

Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), durante los primeros cuatro meses de 2026 se produjeron más desplazamientos forzosos de palestinos por ataques de colonos, demoliciones y desalojos que durante todo 2025.

La OCHA registró un promedio de 6,6 ataques diarios de colonos que provocaron víctimas, daños materiales o ambos, convirtiendo a 2026 en el peor año para este tipo de incidentes desde que Naciones Unidas comenzó a recopilar datos.

Hasta el 24 de julio, al menos 15 palestinos, entre ellos dos niños, habían muerto a manos de colonos, según la OCHA.

La cifra coloca a 2026 cerca de superar el récord registrado en 2023, cuando 16 palestinos fueron asesinados por colonos.
Más de 5.900 palestinos desplazados desde 2023

HRW señaló que la violencia de los colonos ha desplazado total o parcialmente a 107 comunidades, integradas por unos 5.900 palestinos, desde enero de 2023.

A este desplazamiento se suma la expulsión de otros 32.000 refugiados palestinos por parte del ejército israelí en enero de 2025.

Estas operaciones vaciaron de facto los campamentos de refugiados de Yenín, Tulkarm y Nur Shams, según el informe.

Millones para puestos de avanzada israelíes

HRW afirmó que los responsables de los ataques cuentan con apoyo financiero y material de las autoridades israelíes.

En marzo, The Times of Israel informó que el gobierno había aprobado aproximadamente 50 millones de séqueles, equivalentes a unos 16 millones de dólares, destinados a puestos de avanzada de asentamientos ilegales.

Los fondos fueron utilizados para adquirir vehículos todoterreno, gafas de visión nocturna y drones, equipos que, según HRW, son empleados por colonos para hostigar a las comunidades palestinas.

La organización también citó a Amnistía Internacional, que determinó que el presupuesto del Ministerio de Asentamientos y Misiones Nacionales de Israel aumentó un 122 % bajo el actual gobierno.

Solo el 3 % de los casos termina en condena

HRW denunció además la falta de procesamiento judicial contra los colonos involucrados en actos violentos.

La organización israelí de derechos humanos Yesh Din informó a finales de 2025 que solo el 3 % de los cientos de casos documentados desde 2005 había terminado en condenas.

Human Rights Watch sostuvo que la separación entre colonos y fuerzas de seguridad israelíes es cada vez menos clara.

Después de los ataques del 7 de octubre de 2023 perpetrados por grupos armados palestinos, el ejército israelí movilizó a 5.500 colonos de Cisjordania que servían como reservistas y los incorporó a batallones de defensa regionales.

Según HRW, estas unidades integradas por colonos-soldados operan con amplia autonomía y asumen importantes funciones de seguridad.

Colonos reciben armas y poderes policiales

HRW también señaló que el Ministerio de Seguridad Nacional israelí creó escuadrones civiles de respuesta rápida en los asentamientos y les concedió poderes policiales, uniformes y armas.

La organización indicó que el titular de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, flexibilizó los requisitos para obtener licencias de armas de fuego y supervisó la distribución de fusiles entre colonos.

Estas políticas han ampliado la autoridad armada de los colonos en Cisjordania en paralelo con la expansión territorial de los asentamientos.

Israel acelera la expansión de asentamientos

Human Rights Watch citó al ministro de Guerra israelí, Israel Katz, quien declaró en julio que el gobierno había aprobado 104 nuevos asentamientos desde que asumió el cargo.

Según las cifras citadas, el número total habría aumentado de 127 a 231 asentamientos.

Durante la guerra contra Irán, el gabinete israelí también habría aprobado 34 asentamientos, incluidos 10 puestos de avanzada existentes que posteriormente fueron “legalizados” de manera retroactiva bajo la legislación israelí.

HRW recordó que estos puestos continúan siendo ilegales según el derecho internacional humanitario, independientemente de que las autoridades israelíes decidan legalizarlos posteriormente bajo su legislación interna.

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