Cuando inicia la zafra cafetalera, la provincia de Granma, enfrenta los retos que implica, en las condiciones actuales, el revertir los insuficientes resultados de las últimas cosechas.
De su favorable desarrollo y transformación gradual, en el proceso productivo, depende del cambio en la gestión empresarial y la situación financiera que arrastra de antaño esta rama.
Las acciones emprendidas, como parte del programa de gobierno para el 2026, dinamizan la recuperación, lo cual no admite más dilación en el compromiso de alcanzar el crecimiento productivo, hacerlo con eficiencia económica y el máximo de calidad en el grano.
Exige del fortalecimiento de las comisiones de la zafra, a nivel de municipio y bases, potenciar la incorporación a la recolección de la fuerza de trabajo interna y la participación popular, donde sea posible, junto a la aplicación de alternativas para superar las limitaciones en la adquisición de algunos insumos.
Ha de ser una cosecha compleja que precisa de labor intencionada en la ejecución de las tareas y la adopción de medidas que aseguren los volúmenes y la calidad del grano, desde el acopio en el campo y traslado, teniendo en cuenta las carencias en la transportación e insuficiente disponibilidad de combustible, además del deterioro de los viales.
Aplicar todas las variantes para que el café se beneficie en el primer escalón del proceso, además de disponer de las suficientes arrias de mulos, programa este del que pende también el progreso integral de las zonas del Plan Turquino.
Asimismo, resulta decisivo impulsar el plan de siembra en el que no puede faltar el empleo de buenas prácticas agrícolas y el manejo ecológico con el uso de abonos orgánicos y la conservación de la biodiversidad en las fincas, esenciales para mantener un ecosistema saludable, lo que a su vez favorecerá el imprescindible crecimiento en los rendimientos del cultivo.
Al respecto, son reportadas la presencia de los primeros volúmenes de granos en los centros de beneficios para su posterior comercialización tras la recolección que involucra a cientos de familias campesinas y la contribución de los integrantes de las brigadas de alta productividad.
La provincia cuenta con más de nueve mil hectáreas destinadas a producir el café, en cuatro empresas, de ellas tres agroforestales y una integral, con 172 unidades y seis granjas del Ejercito Juvenil del Trabajo; y más del 74 por ciento de la producción está bajo la responsabilidad del movimiento cooperativo y campesino.
Coloroma, nueva marca de café cubano
De la especie Robusta y con elaboración artesanal se obtuvo una nueva marca de café denominada Coloroma, en la Estación de investigación agroforestal Guisa, ubicada en el municipio de igual nombre, en la provincia de Granma.
La venta en polvo del producto recién inició en el territorio oriental, en paquetes contentivos de 125 y 250 gramos a un precio de 300 y 600 pesos, respectivamente, en moneda nacional.
Según directivos de la entidad, la marca es resultado de proyectos de investigación Más Café II de la agencia italiana para la cooperación y desarrollo del sistema forestal sostenible en condiciones de montaña a nivel territorial.
En cuanto al café Robusta, como su nombre indica es procedente de un arbusto más resistente que el Arábigo, por lo que se cultiva en mayor tipo de cultivos. Su concentración de cafeína es mayor, siendo de un 2-3 por ciento y pequeño el grano. Se caracteriza por tener un gusto más firme y amargo, textura áspera y utiliza normalmente como mezclas.
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