La guerra: Control vertical
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La guerra: Control vertical

La valoración histórica de los poderosos en su lógica expansionista ha sido considerar la guerra como un buen negocio siempre que el botín exceda los costos materiales y humanos utilizados en lograr los objetivos. El cálculo costo-beneficio, utilizando la violencia de la clase dominante para adquirir el plusproducto, ha sido la máxima.

En la carrera por conservar la hegemonía mundial y evitar a toda costa la multipolaridad del contexto, enfrascado en un nuevo reparto geopolítico, el Imperio norteamericano ha acrecentado su presupuesto militar e invertido todas sus energías en arrebatar las preciadas materias primas a las zonas poseedoras de las mismas.

Las nuevas tecnologías “inteligentes” estadounidenses vienen ganando espacios desde la intervención e influencia del discurso del jefe del Estado Mayor de la Fuerza Área norteamericana (1996), Ronald Fogleman, cuando defendió la nueva doctrina militar post-Guerra Fría (Into the 21st Century: A Strategic Vision for the Air Force). Sustentada en una fuerte defensa, donde las fuerzas armadas estén listas para luchar y ganar guerras.

Toma en consideración que, dado el desarrollo tecnológico que se avizora, en el primer cuarto del siglo XXI sería posible la comunicación en tiempo real con cualquier latitud a nivel global. La integración de voz, dato e imagen completa la geolocalización del individuo, en una red mundial que permitiría precisión en espacio, tiempo y movimiento.

El alcance de cualquier sujeto en tiempo real, en materia de comunicaciones, implica la localización potencial de objetivos militares, los cuales pueden ser interceptados y destruidos en confrontaciones bélicas. El desarrollo cibernético de detección y procesamiento de datos, la digitalización del campo de batalla, los artefactos de combate teledirigidos y robotizados.

Se plantea por Fogleman -según Heinz Dieterich- conclusiones tales como: a) será posible encontrar, fijar y atacar todo lo que esté o se mueva sobre la superficie del planeta; b) obtener el control del aire es la clave para ganar cualquier guerra con un mínimo de bajas propias; c) la superioridad área con la del espacio en una sola capacidad responde a la necesidad de controlar por completo la dimensión vertical.

Ambas dimensiones presuponen la doble libertad de atacar y no ser atacado; d) la capacidad de Ataque Global permite encontrar y atacar blancos en cualquier parte del planeta; e) la capacidad de Acciones de Precisión permite aplicar una fuerza de aniquilación abrumadora a un objetivo definido con extrema precisión. Se suma la movilidad de las tropas, en misiones de paz u otro tipo de operaciones.

En la práctica, dicha doctrina, se ha concretado en actos como el perpetrado por los ataques de EEUU e Israel contra Irán. Puedo mencionar algunos hechos previos a la situación actual que muestran las consecuencias de lo antes expuesto: entre 2010 y 2012 mueren cuatro científicos iraníes para sabotear el programa nuclear de Irán; en el año 2020 Israel asesinó a un quinto científico Mohsen Fakhrizadeh; el ataque israelí del 13 de junio de 2025 provocó, en una sola noche, el asesinato de al menos nueve científicos iraníes.

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