
Foto: Roberto Morejón
Santo Domingo.– Un rally de tres anotaciones en la misma manga de apertura y la lluvia en el quinto episodio se combinaron este viernes para sellar el debut victorioso de la selección cubana de beisbol en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, en el Estadio de Quisqueya Juan Marichal.
La tropa comandada por Germán Mesa superó 4-1 a su similar de Curazao, para iniciar sin sorpresas el camino a la discusión de las medallas.
La ofensiva cubana saltó al diamante con la pólvora encendida desde la voz de «Play ball». Los bateadores le cayeron encima al abridor Nelmerson Angela, con cuatro indiscutibles en el capítulo inicial para tomar el control de la pizarra.
Conexiones impulsoras de Yoel Yanqui, Leonel Moas y José Amaury Noroña estructuraron el racimo de tres carreras que decidió el encuentro.
La ofensiva volvió a cargar en el segundo capítulo. El patrullero Yoelquis Guibert conectó su segundo indiscutible de la tarde y avanzó hasta llegar al plato, impulsado por otro cohete oportuno de Yanqui, lo cual extendió la diferencia a un cómodo 4-0.
«Es importante anotar temprano en este tipo de desafíos. Primero, porque tomas distancia y, a diferencia del choque de nueve innings, en este el que salga detrás tiene menos posibilidades de recuperarse. Y si ocurre un percance como la lluvia, pues eres ganador», dijo el mentor Germán Mesa.
Desde el montículo, el abridor José Ignacio Bermúdez debió sortear complicaciones con su control durante un tránsito de tres entradas completas. El derecho aceptó seis inatrapables y concedió un pasaporte con los sacos congestionados que permitió la única raya de los caribeños, aunque logró meter el brazo en las situaciones límite para evitar males mayores.
«Traté de no levantar la bola, para obligar a los bateadores a pegarle de roletazo. Me esforcé mucho en no perder el control y en tratar de ubicar los lanzamientos en la zona de strike, pero no al medio», dijo Bermúdez, a la postre ganador.
El cuerpo técnico recurrió en el cuarto episodio a los servicios del relevista Yunieski García, quien, tras admitir dos sencillos en el quinto capítulo, cedió la pelota al apagafuegos Yankiel Mauris.
«En mi caso, ya el director me había dicho que las situaciones más tensas serían de mi responsabilidad. Vine preparado a no dar bolas y hacer énfasis en el control de mis comandos. Con eso salió el trabajo», comentó.
Sin embargo, el espirituano apenas necesitó colgar el cero antes de que un fuerte aguacero obligara a detener las acciones en el recinto dominicano y a decretar el cierre oficial del desafío.
A Cuba, en la pasada edición de San Salvador-2023, la lluvia le jugó una muy mala pasada. El duelo decisivo no se pudo efectuar y, como se perdió con México en preliminares, se decidió el título sin entrar al terreno.
Con esta primera victoria en el casillero, el conjunto cubano encarará este sábado su segundo compromiso de la fase de grupos ante la representación boricua, para cerrar el domingo frente al anfitrión República Dominicana.
La meta del equipo es asegurar uno de los tres cupos de su apartado rumbo a la decisiva Superronda, cuadro de honor que también disputarán los clasificados de la llave B, integrada por México, Nicaragua, Panamá y Colombia.





