Diputados cubanos realizaron profundos análisis y aprobaron normativas esenciales en el rediseño del Estado y el marco de los derechos ciudadanos
El Palacio de Convenciones acogió las deliberaciones correspondientes a la jornada de clausura del Séptimo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su X Legislatura, un espacio marcado por el rigor jurídico en la aprobación de normas fundamentales para el desarrollo institucional y social del país.
La sesión contó con la participación de manera virtual del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución. Asimismo, asistieron de manera presencial Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, así como integrantes del Buró Político, de los Consejos de Estado y de Ministros.
Ley de la Organización de la Administración Central del Estado
Como primer punto del día fue aprobada la Ley de Organización de la Administración Central del Estado: un paso adelante, audaz y necesario en el contexto de la compleja situación económica actual. La transformación busca adecuar la estructura gubernamental a los mandatos constitucionales y a los objetivos del Programa Económico y Social del Gobierno.
Como adecuada, necesaria, novedosa y audaz fue calificada la propuesta por José Amado Ricardo Guerra, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

Varias intervenciones de los diputados destacaron cómo las proposiciones de integración y transformación de ministerios y organismos permiten mayor racionalidad, eficiencia y eficacia, así como reducción de gastos, capital humano y recursos.
Entre sus cambios más significativos, la normativa reduce los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE) de 27 a 21 —quedando conformada por 20 ministerios y el Banco Central de Cuba—, integrando funciones, eliminando duplicidades de competencias y modificando la denominación de 8 carteras.
Dentro de las transformaciones clave de los organismos destacan el Ministerio de Agricultura y Alimentación, que integra toda la cadena de valor de los alimentos —desde la producción hasta la comercialización— para cerrar el ciclo agroalimentario bajo la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional.
El Ministerio de Economía y Finanzas, creado para unificar la planificación estratégica a corto y mediano plazos con la gestión fiscal, reduce conflictos burocráticos y agiliza la toma de decisiones. Por su parte, el Ministerio de Comercio e Inversión Extranjera unificará la política comercial, facilitará las cadenas de suministro y se adaptará a la participación de actores económicos no estatales en el comercio.

El Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación está enfocado en potenciar el vínculo entre el conocimiento y el desarrollo aplicado, concentrando el capital humano calificado e integrando la formación de talentos con la investigación; mientras que el Ministerio de Industrias y Construcción integrará ramas industriales heterogéneas y asumirá la gestión de desechos sólidos, residuos reciclables y servicios necrológicos para cerrar procesos clave.
La ley también incluye ajustes adicionales de adscripción, como transporte especializado para servicios fúnebres y el patronato vial al Ministerio de Transporte, y la gestión del alumbrado público junto con la supervisión de grupos electrógenos al Ministerio de Energía y Minas.

Ley del Sistema de Identidad Personal y Domicilio
Presentada por el Ministerio del Interior y dando respuesta de manera directa a los profundos procesos de transformación digital que impulsa el país se aprobó el proyecto de Ley del Sistema de Identidad Personal y Domicilio.
La legislación se sustenta en los artículos 48, 49 y 52 de la Constitución de la República de Cuba de 2019, los cuales consagran el derecho a la identidad personal, la inviolabilidad del domicilio y el derecho de los ciudadanos a cambiar de residencia sin más limitaciones que las establecidas por la ley.
El cuerpo legal deroga el Decreto-Ley 248 de 2007, una norma que fue concebida en un contexto institucional y tecnológico diferente y que no contenía concepciones esenciales exigidos por los tiempos actuales.
Entre las novedades más significativas destaca el nuevo concepto de Identidad Personal, el cual se define de manera amplia y técnica, ajustada a estándares internacionales e integrando datos registrales (nacimiento o clasificación migratoria) y datos biométricos (huellas, rostro, firma, voz, iris, etc.) para garantizar la identificación indubitada de las personas. Asimismo, se reconoce el carácter universal del Carnet de Identidad: se instituye como documento válido para todos los ciudadanos cubanos y extranjeros residentes dentro y fuera del país, e incorpora la propuesta trascendental de entregar el carnet de identidad a todos los ciudadanos cubanos donde quiera que se encuentren, superando la limitación histórica de hacerlo únicamente a los residentes en el territorio nacional.
Otro aspecto novedoso es la Identidad Digital Certificada, introducida y gestionada por el Ministerio del Interior como proveedor único. Esta permitirá realizar trámites en línea con alta seguridad.
Su marco de aplicación refleja la realidad socioeconómica actual al abarcar a micro, pequeñas y medianas empresas, trabajadores por cuenta propia, cooperativas y otros actores económicos no estatales. Se constató su plena compatibilidad con otras leyes vigentes (Protección de Datos, Registro Civil, Migración, Código Civil, Código de las Familias y las normativas de actores económicos), reduciendo al mínimo los riesgos de contradicciones normativas.
Código del Trabajo
Con la premisa de potenciar el trabajo digno como valor primordial de la sociedad, fue aprobado el nuevo Código de Trabajo, surgido como una necesidad de armonizar el marco laboral con la Constitución de la República de 2019, los Lineamientos actualizados en el 8vo. Congreso del Partido y los compromisos internacionales asumidos por Cuba.
Entre las novedades más celebradas destacan las garantías de empleo priorizado para jóvenes, mujeres y personas identificadas en situación de vulnerabilidad. Asimismo, la norma rompe viejas trabas burocráticas como la eliminación de la aprobación administrativa para el ejercicio del pluriempleo en determinadas profesiones, faculta a los empleadores para concertar jornadas reducidas y permite modalidades modernas como el teletrabajo, incluso desde el exterior.
Para el sector no estatal, se incorpora una protección de un mes de remuneración para los trabajadores contratados por cuentapropistas ante la suspensión temporal o cancelación de la actividad.
Ley de la Vivienda
Como parte del cumplimiento del cronograma legislativo, también fue aprobada la nueva Ley de la Vivienda, un salto legislativo hacia la ampliación de derechos, la descentralización y el desarrollo habitacional sostenible.
El anteproyecto de la ley se nutrió de una amplia revisión de tratados internacionales suscritos por Cuba en materia de hábitat y vivienda, así como de la literatura y normativas de más de una decena de países de América Latina, Europa y Asia. Asimismo, se apoyó en normas aprobadas previamente por la Asamblea Nacional.
A pesar de su carácter renovador, la legislación mantiene como pilares irrenunciables los principios de justicia social de la Revolución. Entre las novedades más significativas se encuentran el establecimiento de un régimen económico y catastral, donde el precio de la vivienda del fondo actual disponible a favor del Estado para su asignación se determina a partir del valor catastral, el cual fungirá como base imponible del impuesto sobre la propiedad y actos de trasmisión. En el plano del estímulo laboral, se faculta a las entidades económicas a utilizar sus utilidades para financiar intervenciones arquitectónicas y contribuir al pago de viviendas asignadas por los Consejo de Administración Municipal a sus trabajadores, o construidas por las propias entidades para estabilizar su fuerza de trabajo.

Fidel vive y promete seguir librando batallas

Las palabras del primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al concluir el Séptimo Período de Sesiones constituyeron una continuidad de reflexiones realizadas en días precedentes.
En esta ocasión, coincidiendo con el Día de los Mártires, rindió homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, recientemente fallecido, quien fue diputado en todas las legislaturas, símbolo por sus cualidades y valores, y dejó un legado al combatir hasta el último aliento.
Al referirse a los meses más recientes, recordó cómo estuvieron marcados por un escenario complejo, propio de una fortaleza sitiada, intensificado a partir del ataque a Venezuela. Comparó al régimen neofascista instalado en Estados Unidos con el de otras etapas vividas por la humanidad, debido al uso de la mentira como instrumento de dominación y castigo colectivo contra grandes poblaciones, y expuso cifras acerca de la catástrofe provocada en Palestina.
De manera particular, disertó sobre el bloqueo económico y el cerco energético a Cuba. Reiteró que la medida se inserta en la intención del imperio de tratar de someter a estados soberanos y obligar a otros países a participar en dicho cerco y expuso cómo el bloqueo ha impedido al sistema electroenergético disponer de todas las capacidades instaladas, lo cual acarrea grandes problemas a las familias, entre ellos dificultades en el bombeo de agua, daños a las cosechas agrícolas, al turismo, a la aviación, al sistema de salud y a otros sectores.
Se refirió a los meses de espera de contenedores con recursos indispensables y materias primas para el país, así como a la persecución feroz de la colaboración médica cubana en el exterior, lo que provoca cada vez mayores carencias de materiales en ese sector. Además, apuntó el mandatario, atacan cualquier forma de inversión y comercio exterior.
Más adelante describió cómo estamos asistiendo a la expresión más intensa de los intentos por desconectar la economía de un pequeño Estado del resto del mundo. Sin embargo, también continúan viralizándose en las redes sociales las preocupaciones de congresistas norteamericanos sobre esos temas, y recordó que, históricamente, el pueblo humilde de los Estados Unidos siempre ha apoyado al archipiélago caribeño.
De manera enfática señaló que el bloqueo ha costado más de 150 mil millones de dólares, y las últimas sesiones en la Asamblea General de Naciones Unidas mostraron el apoyo del mundo a la lucha contra ese cerco genocida y apuntó que los objetivos son provocar un estallido social y dividir al pueblo, pero queda clara la firme voluntad de los cubanos de vencer.
Disertó sobre la necesidad de emprender las transformaciones exigidas por el momento sin comprometer las conquistas sociales, y calificó esas medidas como reflejo de las opiniones del pueblo. Instó a estar atentos a los planteamientos en diferentes espacios para preservar los logros sociales y evitar distorsiones.
El mandatario precisó la existencia de 120 medidas listas para su priorización, entre ellas las relacionadas con fortalecer el sistema empresarial, impulsar las fuerzas productivas y facilitar la autonomía de los municipios, provincias y empresas socialistas. Convocó a trabajar bien para lograr una mejor relación entre salarios y precios, incentivar las exportaciones, promover alianzas entre los sectores e instó al máximo de disciplina y eficiencia.
Como el blindaje jurídico para las transformaciones y proteger los derechos conquistados y abrir camino al futuro calificó el Jefe de Estado las leyes recién aprobadas, también reconoció el heroísmo cotidiano del pueblo en estos meses y aseguró que las líneas trazadas no se adoptan para complacer al gobierno de Estados Unidos, sino que son el fruto de una decisión soberana de Cuba. Para hacerlas cumplir, emplazó a la rendición de cuentas, la transparencia, el control popular, el debate público y la generalización de las mejores experiencias del trabajo comunitario.
A la necesidad de llevar la recuperación económica a la par de la social, priorizando a los más vulnerables, porque la eficiencia económica —dijo— debe servir a la justicia social, hizo referencia Díaz-Canel. En ese sentido esclareció que no habrá privatización de la salud, la educación ni las ciencias, pues expuso la intención de llevar esas ramas a niveles de calidad superior, siendo gratuitas y universales.
El dignatario patentizó la importancia de imponer una conducta cada vez más elevada entre quienes ocupan responsabilidades de dirección y, al referirse al Parlamento, lo identificó como la voz de la nación, la cual no se doblega ni se rinde. Es la materialización de los sueños martianos de gobernar desde el pueblo, acotó.
Luego hizo un recuento de los logros, entre ellos entidades capaces de transformar su matriz energética, empresas que pusieron sus medios en función de la transportación de agua y la creación de reservorios. Expuso soluciones estatales, como la creación de cajas extra ante la falta de efectivo, la materialización de servicios de alimentación para los sectores vulnerables y más de 32 programas sociales encaminados a atender a las familias.
Díaz-Canel alertó sobre las amenazas del régimen fascista estadounidense hacia la revolución y manifestó la convicción de que no hay nada capaz de justificar ni la agresión ni la amenaza, porque esos planes se basan en mentiras. Reiteró lo expresado en otras ocasiones acerca de que no permanecemos impasibles, aun cuando somos un pueblo de paz. El gobierno de Estados Unidos conoce la disposición de avanzar hacia una relación de entendimiento, esclareció.
Al referirse a la región de América Latina y el Caribe, expuso los avances hacia la derecha y la predisposición de gobiernos elitistas y entreguistas, aunque destacó que disfrutamos de relaciones fraternales con varias naciones y recibimos francas muestras de amistad y solidaridad desde distintas latitudes. Ratificó además la convicción de nunca desviarnos de nuestra vocación solidaria.
Al dirigirse al amado pueblo, reconoció el camino difícil y la situación compleja, pero confirmó la voluntad inquebrantable de vencer. Apuntó que, cuando las dificultades parecen insuperables, la población encuentra fuerzas para sobreponerse, como nos enseñó Fidel, porque en ella se unen la inteligencia y el corazón.
Al concluir se refirió al centenario del Comandante en Jefe, quien sigue convocándonos y exigiéndonos cambiar todo lo que debe ser cambiado y avanzar con nuestros propios esfuerzos. Finalmente, expuso que las ideas del líder histórico retoñan con una capacidad sorprendente, porque Fidel no es solo nuestro, sino que se agiganta y multiplica. ¡Fidel vive y promete seguir librando batallas por un mundo mejor!, refrendó.
La entrada Fortifica debate jurídico parlamentario el futuro de la Patria se publicó primero en Revista Bohemia.

