Habla madre de niña víctima de grave incidente con un cubano ocurrido en parque de Miami-Dade
La madre de la niña de 11 años que fue víctima de penoso incidente ocurrido en un parque se ha pronunciado sobre el traumático incidente ocurrido con su hija el miércoles 22 de julio en el parque Quail Roost, en el suroeste de Miami-Dade.
Ese día, el cubano Edeimi Edenildo Alfonso-Rodríguez, de 56 años, presuntamente se masturbaba mientras miraba directamente a su hija, que jugaba en el área de columpios.
El testimonio, recogido por la reportera Tayana García de Univision, revela la angustia de una familia que frecuentaba ese espacio recreativo a diario y que jamás imaginó que se convertiría en escenario de un presunto delito sexual contra su hija.
«Rabia, dolor, incomodidad»
La madre describió con crudeza lo que sintió al enterarse de lo ocurrido.
«Rabia, dolor, incomodidad. Lo menos que uno va a esperar es que la niña esté jugando y que venga un hombre a hacer semejante cosa a un parque donde juegan miles de niños», describió.
La familia tenía al parque Quail Roost como parte de su rutina cotidiana.
«Nosotros venimos a este parque literalmente every day», afirmó, lo que hace aún más difícil asimilar lo sucedido.
Según su relato, Alfonso-Rodríguez llegó en su vehículo, se estacionó frente al parque y se ubicó debajo del tobogán, un punto oculto a la vista de los adultos pero con visión directa hacia los niños.
Testigos aseguran que permaneció allí aproximadamente 30 minutos antes de ser descubierto.
La madre no ocultó el daño emocional que el incidente dejó en su hija.
«La niña ahora mismo estña traumatizada. Lo primero que me dijo fue: ‘no lo quiero ver’. O sea, eso ya es un trauma para la niña mía», lamentó la madre de la menor, quien considera que esa reacción inmediata es la prueba más dolorosa del daño causado por el presunto depredador a su hija.
La huida y el cambio de ropa
Cuando los padres presentes se percataron de lo que ocurría, confrontaron al acusado, quien huyó de inmediato.
«Mi esposo le cae atrás y llama a la policía. Le damos toda la información a la policía, que lo acabó encontrando. Cuando lo encontraron ya se había cambiado de ropa. Él sabía lo que venía», relató la madre.
Alfonso-Rodríguez fue detenido esa misma noche, a las 8:30 p.m. (hora local), en la intersección de SW 113 Place y SW 189 Terrace, en Miami.
«¿Venía a llevarse a un niño?»
Más allá del acto en sí, la madre expresó una preocupación que va más lejos: la posibilidad de que las intenciones del acusado fueran aún más graves.
«Vino, parqueó el carro…Tú no sabes con qué intenciones ese señor venía. ¿Venía a hacer una maldad como la que hizo o venía a llevarse a un niño?», cuestionó con evidente angustia.
El acusado, en prisión con retención migratoria
Alfonso-Rodríguez compareció ante la corte el 23 de julio con cargos de exhibición lasciva ante una menor de 16 años, bajo el estatuto de Florida 800.04(7)(A)(B), un delito grave de segundo grado que puede acarrear hasta 15 años de prisión y una multa de hasta 10,000 dólares.
La fianza fue fijada en 7,500 dólares, aunque el acusado solo debe pagar el 10% para ser liberado.
Al momento del reporte, permanecía recluido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK), y tiene además una retención de inmigración activa.
Este incidente se suma a un patrón preocupante en el sur de Florida: en abril de 2026, tres cubanos fueron arrestados en el parque Amelia Earhart de Hialeah por exposición indecente.
Previamente, en noviembre de 2025, ICE detuvo en Miami a un cubano de 72 años señalado como depredador sexual.
En respuesta a esta tendencia, Florida aprobó en julio de este año un paquete de leyes penales más severas, que incluye la prohibición para condenados por delitos contra menores de vivir a menos de 1,000 pies de parques y áreas de juegos, así como penas más duras para este tipo de delitos.
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