El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó este domingo a Estados Unidos de intentar "apropiarse del país" mediante lo que consideró una "política genocida". Desde enero, el gobierno de Donald Trump aplica una política de máxima presión sobre la isla comunista. Al embargo económico vigente desde 1962, sumó un bloqueo petrolero y una batería de sanciones adicionales contra empresas y dirigentes cubanos. Estas medidas provocaron una caída drástica del turismo y de la entrada de divisas, así como la marcha de numerosas empresas extranjeras. Las sanciones más recientes, anunciadas el jueves, apuntan contra el programa de misiones médicas cubanas en el extranjero, una de las principales fuentes de ingresos del país. "Cuba lidera hoy una batalla histórica (…) contra los muros de una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país", denunció Díaz-Canel durante un acto por el Día de la Rebeldía Nacional, en la ciudad de Pinar del Río, a unos 190 kilómetros de La Habana. El jefe de Estado participaba en la celebración del 73º aniversario del ataque al cuartel Moncada llevado a cabo en 1953 por Fidel Castro (1926-2016) en el este de la isla, considerado el inicio de la revolución cubana. Díaz-Canel afirmó que "el bloqueo es un arma de guerra y provoca muertes" y señaló que Washington busca en Cuba, como en otros países, provocar un "estallido social con el único propósito de imponer gobiernos afines a los intereses imperiales". La crisis energética, que provoca cortes de electricidad de más de 30 horas en la capital y de varios días seguidos en las provincias, alimenta el malestar social. El país también ha sufrido en julio tres apagones generales que afectaron a sus 9,4 millones de habitantes. En La Habana se producen manifestaciones de manera regular, especialmente en la noche. Los habitantes golpean cacerolas y queman montones de basura en las calles para expresar su descontento ante la falta de alimentos y los incesantes cortes de electricidad y de agua. El presidente cubano hizo un llamado a la "unidad" y a implementar con "prioridad estratégica" un paquete de 176 medidas de libre mercado aprobadas en junio por el Parlamento. Trump afirma que Cuba, situada a 150 kilómetros de las costas de Florida, representa "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos y ha amenazado en varias ocasiones con "tomar el control" del país.
