
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó precisar quién debería permanecer en el poder en Cuba durante un eventual proceso de transformación política y económica, pero afirmó que Washington busca una oportunidad para “influir en la dirección” que tome la Isla.
Las declaraciones, revisadas por Periódico Cubano, fueron realizadas por el funcionario durante una rueda en el marco de la Cumbre del Sudeste Asiático, celebrada en Filipinas.
Rubio fue cuestionado directamente sobre los planes de la administración de Donald Trump para Cuba, cómo se desarrollaría un posible proceso de cambio y qué personas o estructuras conservarían el control del país.
⚠️⚠️#Ahora. Rubio: EEUU busca “influir” en la dirección que tome Cuba
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos busca una oportunidad para “influir en la dirección” que tome Cuba, pero evitó revelar los detalles de los planes de Washington para la Isla.… pic.twitter.com/YoySGyoc1U
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) July 23, 2026
“¿Quieres que te dé los detalles de nuestro plan? No, hoy no voy a hacer eso”, respondió el jefe de la diplomacia en la administración de Donald Trump. “Queremos que Cuba sea próspera. Queremos que Cuba sea libre”, agregó.
El secretario de Estado también arremetió contra la cúpula del régimen: “Las personas que están a cargo del país no saben lo que están haciendo. No saben cómo arreglar su economía”.
Rubio también fue interrogado sobre si la política de Washington buscaba provocar un cambio de régimen mediante el colapso económico o si contemplaba una intervención militar.
El funcionario cubanoamericano no respaldó directamente ninguna de esas alternativas. “El propósito es crear las condiciones para que los cubanos puedan alcanzar el bienestar que muchos consiguen después de abandonar su país”, manifestó.
Asimismo, añadió que Washington está dispuesto a impulsar “un proceso serio” que conduzca a ese resultado, aunque insistió en que no revelaría los detalles de la estrategia.
Rubio aseguró que el gobierno estadounidense actuará con realismo y paciencia, siempre que las autoridades de La Habana adopten cambios concretos, planteados en las últimas conversaciones entre autoridades castristas y la administración republicana.
El secretario consideró que las autoridades temen que una mayor libertad económica fortalezca la autonomía de los ciudadanos y debilite el dominio político del Estado. Afirmó que la conservación del poder continúa siendo una prioridad para la cúpula gobernante, incluso frente al deterioro de los servicios públicos, la escasez y la salida masiva de habitantes.
El funcionario atribuyó la crisis de la Isla, en primer lugar, al modelo económico impuesto por el régimen comunista. A su juicio, el sistema no genera crecimiento, limita las oportunidades individuales y ha contribuido al éxodo de cientos de miles de personas.
Como segundo factor de la crisis, mencionó la reducción del petróleo venezolano entregado a Cuba en condiciones preferenciales. A su juicio, la pérdida de ese respaldo representa uno de los principales problemas financieros y energéticos para La Habana.
El secretario de Estado reiteró su acusación de que aproximadamente el 60% del crudo venezolano recibido gratuitamente habría sido revendido por las autoridades cubanas para obtener divisas, en lugar de destinarse al deteriorado sistema eléctrico nacional. El gobierno cubano ha rechazado previamente esa versión.
Rubio recordó además que, desde 2021, Cuba habría perdido entre el 10% y el 15% de su población, principalmente como resultado de la emigración. El fenómeno ha sido impulsado por la falta de oportunidades, los bajos salarios, los apagones, la inflación y la ausencia de libertades políticas.


