El patio del Hotel Plaza Colón, cobijado por la calidez y el debate oportuno, se convirtió este jueves en el epicentro del diálogo cinematográfico durante la actual jornada audiovisual del Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara.
Con la conducción del periodista Rubén Ricardo Infante, realizadores cubanos y extranjeros compartieron experiencias, desvelaron sus procesos creativos y debatieron sobre las diversas estrategias a las que se enfrentan hoy para llevar sus historias a la pantalla.
El panel reunió a los creadores Alexander Dieppa, Rolando Almirante, Damián Pérez Téllez, Raúl Ernesto Gutiérrez y Ananda Oliva, en un intercambio marcado por la sensibilidad social, la mirada humanista y el compromiso con la realidad contemporánea.
Uno de los momentos más significativos de la tarde estuvo dedicado al estreno en Cuba del documental «En nombre del amor», una obra nacida al calor del Taller Internacional de Cine Documental que imparte la prestigiosa profesora Belkis Vega en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños.
Alexander Dieppa, uno de sus artífices, significó el impacto de esta experiencia:
«Es bueno decir con total franqueza que para mí y las realizadoras de este documental fue una sorpresa encontrar un centro como Quisicuaba en San Antonio de los Baños. Allí descubrimos las posibilidades que nos daba este espacio geográfico específico para mostrar un conflicto que es universal y enquistado en muchas sociedades, como es el cuidado de personas que han vivido en la calle».
Por su parte, el reconocido documentalista Rolando Almirante compartió detalles sobre su más reciente acercamiento al pentacampeón olímpico cubano a través de la obra “Mijaín”. El realizador explicó que su estrecha colaboración de años con el Inder lo ha aproximado a la vida de numerosas glorias deportivas, pero este proyecto tuvo una mística particular durante la preparación del gigante de ébano para las Olimpiadas de París.
“En medio de la primera entrevista sucede la magia”, relató Almirante. «Le digo algo que lo hace sonreír, y entonces le aseguré que cuando sonríes vuelves a tu niñez. Ahí se alegró y pensé: «sí, esto será posible». Yo no soy periodista deportivo ni especialista en el tema; a mí lo que me resulta interesante es el ser humano que hay detrás».
La crudeza y el lirismo de la emigración cubana se hicieron sentir con fuerza tras la intervención de Damián Pérez Téllez, director de Abandono. Con una honestidad conmovedora, el realizador reveló que el germen del filme late en su propio entorno familiar, teniendo como primera protagonista a su hermana, a quien se le fue su segundo hijo en medio de la vorágine que implica cruzar la frontera. A este dolor íntimo, Pérez Téllez sumó luego los testimonios de otras madres cubanas marcadas por la distancia en las sucesivas oleadas migratorias, logrando hilvanar un relato descarnado sobre la centralidad y el sufrimiento de la madre en la familia.
Concebida bajo la mística de un cine de guerrilla, la obra se gestó de manera totalmente independiente y autofinanciada, un esfuerzo que el propio cineasta ponderó al explicar que hizo la película sin ayudas de institución alguna y con dinero propio, coronando ese sacrificio con su competencia en el Festival de Cine de La Habana y su actual presentación en este espacio de intercambio.
El panel cerró con la presentación de «Nommal», un proyecto que explora los límites de la salud mental y la creación en la era digital. Su protagonista, Raúl Ernesto Gutiérrez, recordó cómo nació su iniciativa «Impro Music Solo» como una terapia personal tras sufrir una severa adicción a la red social Facebook que lo sumió en la depresión.
El proyecto llamó la atención de los cineastas Charles Abelman (Estados Unidos) y Agustín Donoso (Chile), quienes le propusieron registrar su proceso en un documental. “Yo no sabía cómo filmarme a mí mismo”, confesó Gutiérrez.
Para resolver ese desafío, la complicidad familiar fue determinante. Su hija, Ananda Oliva, asumió con creces la dirección de fotografía del documental: «Realmente creo que fue muy complicado enfocar esto desde la fotografía, pero ya estaba adaptada a trabajar con el tipo de cámara que utilizamos y a ayudar a mi papá en esta clase de proyectos audiovisuales. Me encanta haber tenido la oportunidad de apoyarlo, concluyó la joven creadora.
La jornada ratificó que, más allá de los recursos tecnológicos o financieros, el motor impulsor del audiovisual cubano contemporáneo sigue siendo la urgencia de contar historias con un profundo sentido ético y una sensibilidad a flor de piel.
La entrada Cineastas dialogan sobre retos y estrategias de la creación audiovisual se publicó primero en Radio Angulo.
