
Foto: Reuters
Nada menos que, 11 673 kilómetros, separan al puesto de mando de la muerte, en el Pentágono de Estados Unidos, del territorio iraní, incluyendo su jurisdicción en la vía marítima del Estrecho de Ormuz.
En los últimos meses de agresión estadounidense contra la nación persa, han sido cientos o miles, los iraníes fallecidos por los bombardeos de Estados Unidos e Israel.
La muerte de 168 niños en una escuela primaria, cuando apenas comenzaba a producirse la agresión, no dejó duda alguna de que quienes cometen estos asesinatos no tienen barreras en cuanto a la distancia de los objetivos a atacar, como tampoco la tienen en la extensión de sus inventos diabólicos para poner a cualquier ciudadano o país del planeta, lo mismo el letrerito de terrorista, de vinculado al narco, que constituir una amenaza para la «pobrecita» nación del Norte.
La ambición de gobernar al mundo, apoderarse de sus recursos, y «buscar dinero» de cualquier forma, aunque sea acabando con la vida de seres humanos, se ha convertido en una matriz que Estados Unidos usa en cualquiera de los escenarios.
En el caso de la República Islámica de Irán, se elaboró desde hace bastante tiempo, la matriz mediática de la posible «fabricación de armas nucleares». Mentira que en más de una oportunidad las autoridades de Teherán rechazaron, y de la que nunca se tuvo evidencia. Pero el carro de la agresión y el crimen estaba montado sobre ella y todavía hoy se sigue insistiendo en el temor de que la nación persa pueda fabricar estos medios bélicos.
Mientras tanto, Estados Unidos, el único país del mundo que ha lanzado las bombas de extermino masivo, contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, hoy tiene en sus arsenales más de 5 044 armas nucleares, alojadas en su territorio y en el de otros cinco países europeos.
Ahora, la actual administración en la Casa Blanca, especializada en guerras, sanciones, amenazas y juego político usando aranceles económicos, ha fortalecido sus ansias de acumulación de riquezas, y ha encontrado en Irán como país y en el Estrecho de Ormuz como vía marítima de extraordinaria importancia mundial, otra carnada con la cual intervenir directamente en Irán, apoderarse de sus riquezas petroleras y, si faltaba algo, despojar a la nación del control de ese estrecho y apropiarse del cobro de millonarias cifras de dólares, que pagarían los países y empresas, cuyos barcos transitan por allí.
Al explicar su decisión, el mandatario estadounidense argumentó que Estados Unidos tiene derecho a recibir una compensación por el coste de su campaña militar en Oriente Medio. «Sí, quiero que me lo reembolsen, porque estamos protegiendo una parte muy rica del mundo. Estamos gastando dinero», indicó el presidente ante la prensa, reportó RT.
La víspera, el gobernante de Estados Unidos, se inclinó por ampliar las operaciones militares contra Irán, lo que incluiría el envío de tropas para tomar islas que estén cerca del estrecho de Ormuz, informó The Wall Street Journal.
Por su parte, The Washington Post, asegura que, la Armada de Estados Unidos cuenta con al menos 19 buques de guerra desplegados en Oriente Medio, entre ellos se encuentran dos portaviones –el Abraham Lincoln y el George H.W. Bush, el buque de asalto anfibio Boxer y dos naves de desembarco, así como 13 destructores y un crucero.
En coincidencia con estas amenazas, Irán calificó de «cobarde crimen de guerra», el ataque la víspera por parte de Estados Unidos, a un hospital infantil que atiende niños con cáncer.
Se trata del hospital Shahid Baqai, un centro especializado en el tratamiento del cáncer infantil ubicado en la ciudad de Ahvaz.
El ataque obligó a la evacuación de emergencia de 211 pacientes sometidos a quimioterapia.
Por su parte, la Universidad de Ciencias Médicas de Ahvaz ha informado que tras los ataques enemigos contra la ciudad y las explosiones en zonas adyacentes al hospital, el centro especializado quedó temporalmente fuera de servicio para garantizar la seguridad de los pacientes y del personal.
Y saber que apenas hace menos de un mes se firmó un supuesto acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos, que la comunidad internacional aplaudió y exigió la garantía de su cumplimiento y ahora el susodicho documento, Estados Unidos lo tira a la basura y en su lugar emplea cohetes y bombas para tratar de doblegar a la República Islámica de Irán.

