China reiteró este miércoles su firme llamado a Estados Unidos para que ponga fin de inmediato al bloqueo económico y las sanciones contra Cuba, al considerar que estas medidas afectan gravemente los medios básicos de vida del pueblo cubano y vulneran su legítimo derecho al desarrollo. La declaración fue realizada por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, en respuesta a una pregunta de la agencia Prensa Latina.
El funcionario chino recordó que Washington mantiene desde hace más de seis décadas un cerco total y medidas coercitivas ilegales contra el país antillano, una situación que, según advirtió, genera una amplia preocupación en el seno de la comunidad internacional. Lin Jian instó a la administración estadounidense a escuchar la voz justa de los países del mundo y cesar toda acción que atente contra la supervivencia y el progreso del pueblo cubano.
En su intervención, el portavoz subrayó el apoyo inquebrantable de China a Cuba en la defensa de su soberanía nacional y dejó clara su oposición a cualquier injerencia externa en los asuntos internos de la nación caribeña. Asimismo, expresó la disposición de Beijing a coordinar esfuerzos con el resto de la comunidad internacional para salvaguardar la equidad y la justicia en el ámbito global.
La postura china se alinea con las recientes denuncias de su representante permanente ante Naciones Unidas, Fu Cong, quien en un debate de la Asamblea General describió cómo el bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU. socava derechos fundamentales como el acceso a la alimentación, la salud y la educación. El embajador enfatizó que estas medidas violan abiertamente los principios de igualdad soberana y solución pacífica de controversias consagrados en la Carta de la ONU.
Fu Cong detalló que el cerco estadounidense ha provocado una «catástrofe inmensa» para el pueblo cubano durante casi siete décadas, acumulando pérdidas que superan los 170 mil millones de dólares. El diplomático argumentó que estas acciones no solo dañan a la Mayor de las Antillas, sino que también constituyen una amenaza al orden internacional basado en normas y al derecho al desarrollo de los pueblos.
Mientras el Gobierno cubano enfrenta las consecuencias de este prolongado cerco, la nación asiática insiste en que el levantamiento de las sanciones es un paso indispensable para la normalización de las relaciones hemisféricas. La comunidad internacional, añadió China, tiene la responsabilidad de corregir esta situación histórica y devolver a Cuba el lugar que le corresponde en el concierto de las naciones.
(Con información de Prensa Latina)

