Lágrimas de tristeza rodaron en los rostros desencajados de hombres que por última vez vestirían la camiseta de su selección en una Copa del Mundo y todo el fútbol lloró con ellos. Luka Modric fue una de las primeras leyendas que dijo adiós a una vida dedicada al ejemplo dentro y fuera de la cancha.
Sin muchos reflectores, en voz baja, ademanes discretos pero con inmenso talento en sus pies, el croata marcó la época dorada del Real Madrid aún con la presencia de jugadores estrella.
Cuando nadie creía posible que un tercero se interpusiera en la disputa por el balón de oro, ahí estaba Lukita para demostrar que la grandeza también se alcanza en la más absoluta discreción.

La demostración de Croacia ante Portugal fue la mejor manera de despedirse y aunque la polémica existió, la satisfacción de haber dado todo durante más de 90 minutos no dejó margen a las dudas: Luka Modric se fue como la estrella que fue.
Y entonces le llegó el turno a la Canarinha de mantener a Neymar en la competición más importante del fútbol de selecciones, pero ante Noruega no pudieron conseguir ese objetivo.
No fue el Brasil que muchos fanáticos están acostumbrados a ver, fallar un penal era impensable años atrás y el jogo bonito solo existe en el recuerdo.
La tristeza a ras de césped de Neymar dejaba claro que estábamos ante su última presentación con el equipo suramericano.

Su despedida fue un cobro de penal con el gol de la honra para sus compañeros y para su carrera que aunque no estuvo a la altura de su talento dejó una estela de admiración que perdurará por mucho tiempo.
El Bicho ante los ojos del mundo
Un salto con giro, manos atrás y el grito de Siuuu, es la celebración de victoria que miles de atletas utilizan desde hace más de 20 años, porque Cristiano Ronaldo no es solo fútbol. CR7 es la viva imagen de superación, disciplina y entrega al deporte, a la solidaridad, amor por los niños, la familia y las causas justas.

Toda polémica, rivalidad o comparación queda relegada ante la historia que marcó un futbolista que puso a su País en el mapa mundialista y se erigió como leyenda a base de trabajo duro y confianza en sí mismo.
«Si mañana todo termina, me voy con la conciencia tranquila porque le he dado todo al fútbol». Así dejó sentenciado un día antes en conferencia de prensa el delantero portugués a sabiendas que el duelo contra España podría ser el fin de su participación en mundiales.
La lógica tristeza conmovió a fanáticos y detractores y en varias ciudades del mundo se reunieron a agradecerle a Cristiano Ronaldo por el maravilloso legado que perdurará a través del tiempo.


