Defensa Civil: 60 años de persistente épica
Cadena Agramonte Portada

Defensa Civil: 60 años de persistente épica

La Habana, 10 jul.- Cuando el 11 de julio de 1966, hace 60 años, la Gaceta Oficial de la República de Cuba público el texto de la Ley 1194 cobró cuerpo la organización de la Defensa Civil (DC) para enfrentar los peligros de la guerra: la amenaza principal contra Cuba de las administraciones estadounidenses y su creciente agresividad.

Aquella norma jurídica contemplaba no solo su estructura, en provincias y regiones, sino también su Consejo Nacional, bajo la dirección del presidente Osvaldo Dórticos Torrado (1919-1983), quien alertó que su formación estaba destinada a coordinar cuanta tarea haya en caso de guerra para enfrentarla y avanzar, aunque podía ser útil ante ciclones u otro tipo de catástrofe técnica o ambiental.

Con el propósito de encaminar los preparativos para su implementación, su Buró Ejecutivo lo integraron tres vicepresidentes: el Comandante Flavio Bravo Pardo, el capitán Irvin Ruiz Brito (MININT) y Luis Gutiérrez Fontecilla, de la Junta Central de Planificación y otros miembros, según reconocidos historiadores consultados por la Agencia Cubana de Noticias.

En 1971, se decidió que sus órganos de dirección estuvieran subordinados al Partido Comunista de Cuba, y tras 10 años de experiencia de la aplicación de la ley primogénita, continuo su proceso de perfeccionamiento en coincidencia con el surgimiento de los órganos locales del Poder popular y la nueva División Político-Administrativa.

Otra definición la caracterizó como un sistema de medidas de carácter estatal que se lleva a cabo en tiempos paz y guerra, con el propósito de proteger a la población y a la economía nacional contra los medios modernos de destrucción o de contaminación y contra desastres naturales, y para asegurar las labores de salvamento y reparación urgente de averías en focos de destrucción.

Sin embargo, en 1983 comenzó el estudio preliminar para modificarla, a partir de exigencia económica, la introducción del empleo pacifico del átomo, la biotecnologìa, la ingeniería genética y el crecimiento de la industria química.

No obstante, la doctrina defensiva exigió mucho más en tiempos tormentosos y el 21 de diciembre de 1994 apareció la Ley No. 75 Ley de la Defensa Nacional, con los principales postulados de la DC, que por primera vez definió el concepto de reducción de desastres.

Tal apreciación estratégica sirvió de mucho por el impacto negativo de los huracanes Charles e Iván, que promovió la emisión de la Directiva No. 1 del presidente del Consejo de Defensa nacional para la clasificación, organización y preparación del país para situaciones de desastres en 2005, la cual resume las lecciones aprendidas durante los últimos 45 años.

Con el paso del tiempo, las prácticas en ese sentido llevaron a la redacción de documentos y metodologías sobre el empleo de recursos materiales y financieros, el establecimiento de categorías para la protección de la población, salvaguarda de bienes respectivos, y de una Guía metodológica para la organización del proceso de desastres en la nación, que incluye los centros de gestión y que concluyó cuando el Programa de ONU para el Desarrollo (PNUD) lo ponderará como “Un caso de estudio de Cuba”.  (ACN) (Foto: Tomada de Internet)

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