EE.UU, 9 jul- Donald Trump ofreció a los aliados de la OTAN un inesperado y cálido abrazo cuando este miércoles concluyeron una cumbre clave, después de haber arremetido contra los socios europeos reprochándoles la falta de ayuda en la guerra contra Irán.
Fue un giro abrupto en cuestión de pocas horas, que ilustró la amplia gama de emociones exhibidas por el voluble líder estadounidense.
«Fue una gran reunión, había mucho amor en esa sala, mucha unidad», dijo Trump a los periodistas tras la reunión a puerta cerrada de 32 jefes de Estado en la cumbre de la OTAN en la capital turca, Ankara.
Trump les aseguró que quería que Estados Unidos permaneciera en la alianza militar: «Queremos seguir con ustedes», según contó a la AFP una fuente presente en la sesión.
Y eso se reflejó en la declaración final, en la que los líderes de la OTAN reafirmaron su «férreo compromiso» con la cláusula de asistencia mutua consagrada en el Artículo 5 del tratado de la alianza.
«Un ataque contra uno es un ataque contra todos», señalaba, con una formulación que busca calmar las preocupaciones sobre el compromiso de Washington.
Pero Trump había empezado la jornada repartiendo ataques contra la soberanía danesa de Groenlandia, el gasto militar español y la falta de ayuda de sus socios en la guerra contra Irán.
«No estoy contento con la OTAN por lo que hicieron con Groenlandia, y no estoy contento con la OTAN porque no quisieron ayudarnos con el principal Estado patrocinador del terrorismo, que es Irán. No estuvieron dispuestos a ayudarnos», aseguró. (Texto y Foto: Cubadebate)