A pesar de los intentos de la delegación estadounidense de evitar el análisis del tema, el debate recibió el respaldo de 136 naciones, con solo nueve votos en contra y 30 abstenciones.
El canciller Bruno Rodríguez encabeza la delegación cubana en esta sesión de carácter urgente, donde La Habana presentará una denuncia formal contra las acciones agresivas de Washington, incluido el cerco energético que ha puesto en riesgo servicios esenciales como la salud, la alimentación y el transporte.
La denuncia cubana se produce en un contexto de intensas presiones diplomáticas de Estados Unidos para evitar que la ONU discuta los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero de más de 60 años.
Un cable del Departamento de Estado, firmado por el secretario Marco Rubio y filtrado al medio The Nation, instó a los embajadores estadounidenses en todo el mundo a impedir que Naciones Unidas abordara este martes los efectos de la agresiva política económica en el pueblo cubano.
Aun con tales presiones, la discusión recibió luz verde y ya hay una larga lista de oradores con solicitud de la palabra, según se informó en la sesión.
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