Trump se burla públicamente de la primera ministra italiana Giorgia Meloni en vísperas de cumbre de la OTAN
Trump publicó un meme burlándose de Meloni horas antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, agravando la crisis bilateral entre Washington y Roma.

Vídeos relacionados:
La polémica entre Donald Trump y Giorgia Meloni no da indicios de tregua.
Donald Trump publicó este domingo en Truth Social un meme con una fotografía de él y de la primera ministra italiana tomada durante el G7 de Évian-les-Bains, acompañado de un texto en mayúsculas: «RESTRAINING ORDER NEEDED» («Se necesita una orden de alejamiento»).
La provocación llegó horas antes de que ambos líderes coincidan en la cumbre de la OTAN en Ankara, que arranca este martes.
El meme insinúa que Meloni está obsesionada con Trump y que él necesita protección legal frente a ella.

La imagen generó consternación en los círculos oficiales italianos y agravó una relación bilateral que lleva meses en caída libre.
El insulto y su contexto
La foto del meme fue captada durante el G7 de mediados de junio, cuando Meloni solicitó una breve conversación con Trump para escenificar una supuesta normalización de relaciones.
Tras ese encuentro, Trump afirmó en una entrevista con el canal italiano La7 que la primera ministra le había «suplicado» hacerse una foto:
«Quería una foto conmigo a toda costa. No la habría hecho, pero me dio pena».
Meloni respondió con dureza: «Las declaraciones de Donald Trump son totalmente inventadas, estoy francamente atónita»; y añdió: «Ni yo ni Italia mendigamos jamás».
El 20 de junio, Trump escaló en Truth Social con un nuevo mensaje: «Ahora, después de que Estados Unidos derrotó militarmente a Irán, quiere volver a ser amiga para subir sus ‘números’. ¡No, gracias!».
Meloni le respondió sin rodeos: «Mi popularidad no es asunto tuyo. Sugiero que te centres en la tuya».
El nuevo meme de este domingo es el último capítulo de una escalada que arrancó en abril, cuando Trump calificó a Meloni de «inaceptable» en una entrevista con el Corriere della Sera.
«Pensaba que era valiente, pero me equivoqué», dijo entonces.
Roma opta por el silencio y la contención
Meloni no respondió al más reciente ataque y su oficina declinó hacer comentarios.
Fueron sus ministros quienes salieron a contener los daños.
El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, fue escueto:
«Estas palabras se comentan solas. Hemos dicho desde el principio que no responderíamos a este tipo de declaraciones, así que pasamos a otro tema».
El ministro de Defensa, Guido Crosetto, que acompañará a Meloni en Ankara, subrayó la prioridad estratégica sobre las fricciones personales:
«Las personas pasan, pero las relaciones con EE.UU. deben mantenerse. Es fundamental mantener las relaciones con un aliado tan importante», declaró a Sky TG24.
Desde la oposición, la secretaria general del Partido Democrático, Elly Schlein, fue más contundente: «No podemos aceptar ataques, amenazas ni insultos de líderes extranjeros».
Carlo Calenda, del partido Acción, calificó a Trump de «matón barato y despreciable».
La OTAN, el telón de fondo
La cumbre de Ankara es el primer encuentro cara a cara entre Trump y Meloni desde que estalló la crisis.
Ambos líderes compartirán mesa de jefes de Gobierno el miércoles y podrían verse ya este martes en la cena de apertura.
El trasfondo de la ruptura tiene raíces concretas: Italia se negó a permitir el uso de la base aérea de Sigonella, en Sicilia, para operaciones de combate durante los ataques contra Irán.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reveló que más de 500 aviones estadounidenses despegaron desde bases en Italia en apoyo de esa operación, aunque Roma insistió en que solo autorizó apoyo logístico rutinario.
Italia ha anunciado compromisos de gasto militar para aplacar las exigencias de Washington: el 2,8% de su PIB en 2026 y el 3,8% en 2028, con el objetivo de acercarse al 5% para 2035.
Aun así, sigue siendo uno de los países europeos con menor inversión en defensa.
Al diferendo por Irán se suma la encendida defensa del papa León XIV que hizo Meloni cuando Trump atacó al Sumo Pontífice.
El analista Alessandro Marrone, del Instituto de Asuntos Internacionales de Roma, ha resumido el problema de fondo:
«Esto demuestra una vez más la imprevisibilidad de Trump y hasta qué punto los sentimientos personales influyen en la política exterior y de defensa de EE.UU. en esta Administración».
Archivado en:









