Ante los delegados del congreso del PCF se mostró un mensaje de video del mandatario cubano en el que agradeció la ayuda concreta y solidaria de esa organización a la resistencia de la isla ante un bloqueo estadounidense recrudecido.
De igual forma, urgió a continuar en el espacio europeo con la defensa de la aplicación del Estatuto de Bloqueo, legislación establecida desde 1996, precisamente, para enfrentar la extraterritorialidad de esa política unilateral, aclaró. Además, llamó a promover, en todos los escenarios posibles, la aplicación de esa ley, que ofrece garantías y la protección necesaria para las contrapartes, tanto francesas como europeas, en el desarrollo de proyectos económicos de impacto en Cuba.
El mandatario cubano también saludó la invitación a ese congreso y la oportunidad para agradecer las significativas muestras de apoyo y solidaridad “en los difíciles momentos que enfrenta su país como consecuencia de la agresión permanente y multidimensional del gobierno de los Estados Unidos”.
Cada mensaje, cada manifestación, cada declaración de apoyo, cada proyecto de solidaridad, cada contenedor de ayuda que hemos recibido, cada voz que han alzado por Cuba, demuestran el permanente acompañamiento del Partido Comunista Francés al pueblo cubano, al PCC y a la Revolución, subrayó el estadista.
Díaz-Canel se refirió al recrudecimiento sin precedentes del bloqueo contra Cuba y al brutal cerco energético de Estados Unidos, “que de forma arbitraria y políticamente manipulada ha calificado a Cuba como una amenaza inusual y extraordinaria para su seguridad nacional”.
Cuba resiste heroicamente el recrudecimiento sin precedentes del bloqueo económico, comercial y financiero, y el brutal cerco energético impuesto por el imperialismo yanqui, que de forma arbitraria y políticamente manipulada ha calificado a Cuba como una amenaza inusual y extraordinaria para su seguridad nacional.
El mandatario señaló que el Partido Comunista de Cuba alertó y expresó en múltiples escenarios los peligros que entraña para la región y para Cuba esa política beligerante.
Además, el jefe de estado se refirió a la amenaza creciente y abierta de una agresión militar directa de Estados Unidos.
Ello constituiría una violación del Derecho Internacional, de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y de los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, explicó el estadista.
Asimismo, el mandatario cubano constató que las dos órdenes ejecutivas del 29 de enero y del 1 de mayo elevaron la asfixia económica a niveles nunca vistos en su país.
Con ello, denunció, se impone un cerco energético que equivale a un bloqueo naval y la aplicación de las llamadas “sanciones secundarias” de marcado carácter extraterritorial.
Tal situación, argumentó, afecta la presencia de empresas extranjeras en sectores clave para el desarrollo del país, como el turismo, la minería y el bancario-financiero.
El mandatario se refirió a la falaz acusación contra el líder histórico, General de Ejército Raúl Castro Ruz, por parte de un tribunal de Florida, que, apuntó, es una provocación política e intenta dañar el simbolismo y la grandeza de su figura para la Revolución y para la lucha antiimperialista a nivel mundial.
Díaz-Canel destacó que Cuba era un país de paz que en modo alguno representa una amenaza para una superpotencia nuclear como Estados Unidos.
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