
El boxeador cubano Frank Sánchez recibió una oportunidad histórica después de que la Federación Internacional de Boxeo (FIB) ordenara la realización de un combate contra el británico Moses Itauma por el título mundial vacante de los pesos pesados, una división en la que ningún cubano ha conquistado una corona profesional.
La decisión fue dada a conocer por The Ring y abre el camino para que el ganador del combate se convierta en nuevo campeón de la FIB, tras quedar vacante el cinturón que pertenecía a Oleksandr Usyk.
Sánchez llega a esta oportunidad impulsado por su reciente victoria por nocaut en dos asaltos sobre el estadounidense Richard Torrez Jr., resultado que lo devolvió a los primeros planos de la categoría. Con una sola derrota en su carrera profesional, el púgil nacido en Guantánamo se mantiene entre los principales aspirantes de la división.
Su rival será Moses Itauma, invicto en 14 combates y considerado una de las mayores promesas del boxeo británico. El joven peso pesado viene de imponerse también por la vía rápida a Jermaine Franklin Jr., por lo que el enfrentamiento reúne a dos contendientes en ascenso que buscan consolidarse en la élite de la categoría.
No obstante, la realización del combate aún dependerá del calendario deportivo. Itauma tiene previsto enfrentarse al croata Filip Hrgović el próximo 29 de agosto, compromiso que podría modificar los plazos establecidos por la FIB para la disputa del título.
Más allá del resultado, la pelea representa una oportunidad inédita para el boxeo cubano. Ningún púgil nacido en la Isla ha logrado proclamarse campeón mundial profesional en la división de los pesos pesados, por lo que una victoria de Sánchez supondría un hito para este deporte.
El anuncio coloca al cubano ante el mayor desafío de su carrera y abre la posibilidad de escribir una página inédita en la historia del boxeo profesional de Cuba.
