
La selección cubana Sub15 cerró el Campeonato Panamericano con una remontada de carácter y aseguró su presencia en el Mundial de 2026. El equipo dirigido por Alexander Urquiola venció este jueves 11 de septiembre a Aruba con marcador de 13×8, resultado que le dio el título del torneo y el único boleto directo disponible para la cita mundialista.
El desenlace tuvo peso propio porque Cuba llegó al tramo decisivo después de un arranque muy comprometido. Las derrotas iniciales ante Puerto Rico y República Dominicana dejaron al conjunto antillano casi sin margen, obligado a ganar y a depender de una reacción sostenida en una competencia corta, donde cualquier tropiezo podía costar la clasificación.
La respuesta llegó con cuatro victorias consecutivas. Ese cierre cambió por completo el panorama de un equipo que había comenzado la ronda en el tercer lugar entre cuatro selecciones, con una sola victoria, y terminó levantando el campeonato. La clasificación evitó además el camino del repechaje y colocó a Cuba entre los primeros equipos del continente con boleto asegurado.
La jornada previa fue decisiva para abrirle la puerta a los cubanos. El 10 de septiembre, los jugadores de Urquiola derrotaron ampliamente a Puerto Rico 13×2. Más tarde, Aruba dio un golpe inesperado al vencer 6×4 a República Dominicana, selección local. Esa combinación dejó a Cuba con control sobre su destino en la fecha final.
Antes del partido contra Aruba, los antillanos llegaron igualados en la primera posición con balance de 3-2. Una derrota habría puesto en peligro el trabajo de la reacción, pero la ofensiva volvió a responder y el equipo sostuvo la ventaja necesaria para cerrar el torneo en la cima.
Con este resultado, Cuba se unió a Venezuela entre los clasificados iniciales por el continente americano. Venezuela había dominado la región del sur, donde Colombia ocupó la segunda plaza. Queda pendiente la definición de la zona norte, integrada por México, Estados Unidos, Nicaragua, Panamá y Costa Rica.
Urquiola celebró el título como un logro de alto valor para un grupo que tuvo que levantarse bajo presión. “Estoy muy feliz y contento. Es mi primer título. Ya habíamos tenido un subcampeonato Mundial en México. Hemos hecho grandes sacrificios para que esos niños puedan hacer lo que lograron. Fue un derroche de coraje y valentía para obtener el título. No tuvimos un muy bien comienzo, pero a medida que avanzó el campeonato fueron adquiriendo su forma y ahí está el resultado”, dijo el manager al terminar el encuentro.
El Mundial Sub15 se jugará en Italia en 2026 y Cuba tendrá presencia después de una ruta que parecía cuesta arriba tras los dos primeros reveses. El cierre del Panamericano dejó una señal clara: el equipo encontró juego, carácter y producción cuando el margen de error había desaparecido.
