👉 Como la vida misma, el dramatizado cubano —en todas sus formas: telenovelas, series, teleplays y unitarios— ha transitado por un sostenido proceso de transformación en su narrativa y estética visual, en estrecha relación con los cambios sociales, culturales y económicos del país.
Durante décadas, los productos dramáticos de la televisión cubana presentaron protagonistas que respondían a patrones bien definidos: figuras donde confluían carisma, belleza física —considerada entonces un atributo esencial—, inteligencia y una construcción dramática que los conducía, casi inevitablemente, hacia la resolución favorable de los conflictos. Eran personajes cercanos a la idealización, portadores de una ética clara y de una coherencia interna que los convertía en modelos aspiracionales.
Estos personaj……Encuentra más detalles en el link de los comentarios