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EE.UU. intensifica su asfixia contra Cuba con nuevas sanciones a cinco entidades

El Gobierno de Estados Unidos ejecutó este martes 23 de junio una nueva arremetida dentro de su política hostil de máxima presión contra Cuba. 

En esta ocasión, el secretario de Estado de la Administración Trump, Marco Rubio, anunció la inclusión de cinco empresas cubanas y una ciudadana en su lista de penalizaciones, incrementando el cerco económico y financiero que Washington mantiene sobre la isla caribeña.

La nueva ofensiva de la Casa Blanca apunta a sectores de la economía y la logística cubana. Las entidades afectadas son las firmas financieras Rafin y el Banco Financiero Internacional, así como la empresa de logística Almacenes Universales, todas ellas vinculadas al grupo empresarial Gaesa, previamente sancionado por la nación norteamericana. La medida también golpea al sector industrial y minero al incluir a la empresa estatal Geominera y a la Empresa Siderúrgica José Martí, conocida popularmente como Antillana de Acero, que representa el principal complejo siderúrgico de la nación.

Además de las empresas, las sanciones individuales se extendieron a Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa del también sancionado Alejandro Castro Espín, hijo del líder de la Revolución cubana, Raúl Castro. Contra este último, la Administración estadounidense fabricó previamente una acusación que, de acuerdo con las autoridades cubanas, está orientada a buscar un cambio de Gobierno en la isla.

Washington lanzó una advertencia explícita de carácter extraterritorial a la comunidad internacional, amenazando con represalias financieras secundarias a cualquier banco extranjero o corporación que mantenga operaciones con estos actores.

Desde la perspectiva del Departamento de Estado norteamericano, estas acciones pretenden justificarse bajo el gastado argumento de combatir supuestas actividades malignas y proteger la seguridad nacional estadounidense. Sin embargo, este relato carece de sustento y busca ocultar el verdadero impacto de sus políticas.

La retórica de Washington intenta posicionar estas medidas como una defensa de los derechos ciudadanos, acusando al Gobierno cubano de desviar recursos y responsabilizándolo por la crisis energética actual, pero omitiendo que la escasez de combustible, los persistentes apagones y el parón productivo que sufre la población civil son consecuencia del recrudecido bloqueo petrolero y comercial impuesto por el propio Ejecutivo estadounidense desde enero del año en curso.

Las nuevas medidas coercitivas unilaterales estadounidenses, que se inscriben dentro del marco de la Orden Ejecutiva 14404, emitida el pasado 1 de mayo, no constituye un hecho aislado, sino la continuidad de una campaña de asfixia multidimensional que se ha intensificado durante el 2026.

Apenas unas semanas atrás, Washington incluyó en su lista de penalizaciones a la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet), afectando de manera directa el suministro de energía para hospitales, plantas de generación y sistemas de abasto de agua.

La escalada de restricciones de la Administración estadounidense ha golpeado sistemáticamente la estructura económica y social de la isla. Las penalizaciones previas contra corporaciones y el sector turístico ya han forzado la retirada parcial o total de aerolíneas y cadenas hoteleras internacionales, ensañándose además contra instituciones de la sociedad civil y programas de solidaridad.

Con esta nueva ronda de sanciones, Washington reafirma una política de presión que busca el estrangulamiento económico de la mayor de las Antillas. El carácter multidimensional de las hostilidades estadounidenses no solo aísla al país del sistema financiero internacional y desalienta la inversión extranjera, sino que constituye un castigo colectivo que, tal como ha advertido la ONU, llega incluso a obstaculizar la entrada de ayuda humanitaria básica para la población.

Ante la agresión de este martes, el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, enfatizó que «lo que impulsa este individuo (Marco Rubio) desde la mayor potencia del mundo es un crimen

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