Panamá se ofrece para mediar entre Estados Unidos y Cuba
El canciller panameño Javier Martínez-Acha ofreció a Panamá como sede para facilitar un diálogo entre Cuba y EE.UU. durante la 56.ª Asamblea de la OEA.
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El canciller panameño Javier Martínez-Acha Vásquez anunció que su país está dispuesto a actuar como sede para facilitar un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, en una declaración que marcó el arranque de la 56.ª Asamblea General de la OEA en Ciudad de Panamá.
«Panamá se ofreció como sede para facilitar un diálogo entre Cuba y Estados Unidos basado en igualdad y respeto mutuo», declaró el ministro durante la conferencia de prensa previa al inicio del foro hemisférico, que sesiona en el Palacio Bolívar desde este 22 y hasta el 24 de junio.
En cuanto a las conversaciones con Miguel Díaz-Canel y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, el canciller panameño dijo que Cuba estaba en disposición de conversar sobre todos los temas, simplemente en condiciones de igualdad.
«Es una relación bilateral, donde ocurren cosas que ni usted ni yo conocemos, y que sí esperamos que entre la disposición del gobierno cubano de conversar en base a igualdad, y la disposición del gobierno americano de también mantenerse en diálogo, en aras de encontrar soluciones por la vía de la coexistencia pacífica y el entendimiento emocional», destacó, según precisó la prensa del país centroamericano.
El representante de la diplomacia panameña detalló que «Panamá se ofreció para ser un país donde ese diálogo podría tener lugar. Los cubanos aceptaron, los Estados Unidos no han aceptado, pero sí lo ven como una posibilidad. Simplemente por mover, podemos incentivar que el diálogo culmine en un entendimiento en concesiones que permitan que la sociedad cubana avance hacia un progreso del siglo XXI, hacia una apertura económica y sí hacia un proceso político que poco a poco satisfaga los intereses de los cubanos», planteó.
Una propuesta sin agenda concreta, pero con peso político
El canciller no precisó si La Habana o Washington han respondido al ofrecimiento, ni adelantó ninguna agenda de conversaciones formales.
Aun así, la declaración introduce públicamente la posibilidad de que Panamá actúe como terreno neutral en uno de los vínculos bilaterales más conflictivos del hemisferio.
Martínez-Acha defendió una diplomacia orientada a «promover el entendimiento y a impulsar soluciones graduales» que favorezcan la estabilidad regional, y resumió su visión con una frase directa: «Avancemos en lo que nos une».
El contexto no es menor. En enero de 2026, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva declarando la situación con Cuba una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional de Estados Unidos, y el 1 de mayo suscribió la orden ejecutiva 14404 con nuevas sanciones contra entidades y funcionarios del régimen, incluido el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
A pesar de ese endurecimiento, en marzo de 2026 el propio Miguel Díaz-Canel confirmó que existían contactos en «fases iniciales» entre funcionarios cubanos y representantes estadounidenses para explorar vías de solución.
Trump, por su parte, llegó a afirmar que «muy pronto» podría alcanzarse un acuerdo con Cuba.
Siete panameños siguen presos en Villa Marista
El ofrecimiento de mediación no puede separarse de una crisis diplomática que Panamá arrastra desde el 28 de febrero de 2026, cuando diez ciudadanos panameños fueron detenidos en La Habana bajo cargos de propaganda contra el orden constitucional, con penas que pueden alcanzar los ocho años de prisión.
Las autoridades del régimen los vincularon con pintadas políticas que incluían frases como «Abajo la tiranía», «Comunismo: enemigo de la comunidad» y «Confiamos en Donald Trump, Marco Rubio y Mike Hammer».
El canciller viajó a Cuba el 25 de marzo y se reunió con Díaz-Canel y con su homólogo Bruno Rodríguez Parrilla.
Fruto de esas gestiones, tres panameñas fueron liberadas el 25 de abril: Evelyn Castro, Cinthia del Carmen Camarena y Abigail Sthefany Gudiño.
Los siete hombres restantes permanecen recluidos en Villa Marista, sede de la Seguridad del Estado cubano: Víctor Manuel Pinzón Cedeño, Anthony Williams Jules Pérez, Omar Gilberto Urriola Vergara, Maykol Jesús Pérez Almendra, Adalberto Antonio Navarro Asprilla, Patrochiny Jerodady Joseph Arisarena y José Luis Aguirre Baruco.
Venezuela y el escenario regional
En el mismo foro, Martínez-Acha reiteró que Panamá reconoce a Edmundo González como presidente electo de Venezuela, y exigió condiciones para su reintegración regional.
«Para que Venezuela sea insertada en la comunidad latinoamericana debe tener un gobierno respaldado en las urnas», afirmó.
La 56.ª Asamblea de la OEA reúne en Panamá a 34 ministros y viceministros, seis secretarios generales de organismos internacionales y 55 enviados especiales, además de los presidentes de Guatemala y Honduras y el vicepresidente de El Salvador.
Si el ofrecimiento panameño se traduce en conversaciones reales dependerá de si La Habana y Washington deciden sentarse a la misma mesa, algo que hasta este lunes ninguno de los dos gobiernos ha confirmado.
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