Analizar los resultados científicos y prácticos alcanzados hasta la fecha por el proyecto Conservación comunitaria de la biodiversidad en ecosistemas de montaña de la Reserva de la Biosfera Buenavista con un enfoque biocultural y de gobernanza participativa: Guardianes de la Sierra, devino propósito del taller técnico de esta experiencia que beneficia a tres asentamientos de Yaguajay: Alunao, Llanadas Arriba y Llanadas Abajo.
Bajo el nombre Conservación comunitaria de la biodiversidad, por un desarrollo sostenible de la Reserva de la Biosfera Buenavista, el encuentro repasó importantes asuntos que responden a los tres principales componentes del proyecto y a las categorías que operan dentro del mismo.
Las temáticas analizadas incluyeron, desde la conservación comunitaria de los ecosistemas de montaña, la gobernanza participativa, hasta el fortalecimiento de capacidades comunitarias. “Guardianes de la Sierra apuesta por ser un referente en el país de cómo las comunidades se empoderan en la gestión de sus recursos naturales e intenta demostrar y validar que podemos desarrollarnos desde una perspectiva que respete la naturaleza.
“Persigue, además, superar la visión que ha prevalecido durante siglos de separar al hombre de la naturaleza. Todos somos parte de un mismo ecosistema y hay que respetar esa armonía entre los valores culturales y naturales”, explicó Yitsy Suárez Valdés, directora de Ecosistemas Montañosos del Centro de Servicios Ambientales de Sancti Spíritus y coordinadora del proyecto Guardianes de la Sierra.
Durante la cita, que acogió a profesores del Centro Universitario Municipal (CUM) Simón Bolívar y del Centro de Estudios Comunitarios de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, a especialistas de las delegaciones del Citma en Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, a actores de las comunidades beneficiadas con el proyecto, entre otros asistentes, se dialogó sobre la formación de gestores comunitarios ambientales en los asentamientos, el desarrollo de fincas agroecológicas, la rehabilitación de parcelas del ecosistema de montaña, la protección de los bosques semideciduos y mesófilos, y sobre otros resultados.
“Lo más importante es la transformación en el modo de pensar y actuar de las personas, en su capacidad para incorporarse y participar, de no verse como simples colaboradores de los especialistas ambientales, sino como responsables de la conservación del ecosistema”, agregó Suárez Valdés.
Por su parte, Roberto Garcés González, profesor titular del Centro de Estudios Comunitarios de la UCLV, recalcó la pertinencia de este tipo de talleres.
“Ha contribuido a organizar las rutas críticas del proyecto y, sobre todo, a unir capacidades. Hemos integrado un grupo importante de compañeros con grandes potencialidades para desarrollar las tareas. La articulación de los saberes con los productores va a dar resultados promisorios para el desarrollo del municipio y de esas comunidades montañosas donde incide Guardianes de la Sierra”, concluyó Garcés González.



