Cuba registra 733 personas en edades dependientes por cada mil en edad laboral

La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba reveló que en 2025 el país registró 733 personas en edades potencialmente dependientes por cada mil habitantes en edad laboral, una cifra que refleja la presión creciente del envejecimiento acelerado sobre la población activa y sobre la sostenibilidad del sistema de seguridad social.
El indicador, conocido como relación de dependencia demográfica (RDD), mide la proporción de menores de 15 años y mayores de 60 respecto a la franja de 15 a 59 años.
Su escalada es sostenida: pasó de 681 en 2023 a 710 en 2024 y a 733 en 2015, en un contexto en que Cuba es el país más envejecido de América Latina y el Caribe, con el 26,7% de su población de 60 años o más.
Las brechas entre territorios son marcadas. Villa Clara encabeza la RDD provincial con 792, coherente con ser la provincia más envejecida del país, donde el 30,2% de sus habitantes supera los 60 años.
En el extremo opuesto, Artemisa registró el valor más bajo entre las provincias, con 689.
A escala municipal, las diferencias son aún más pronunciadas: Plaza de la Revolución, en La Habana, alcanzó una RDD de 943, la más alta del país, mientras que Antillas, en Holguín, registró la menor, con 478.
Juan Carlos Alfonso, vicejefe de la ONEI, advirtió en octubre que la planificación pública no ha asimilado la magnitud del cambio demográfico.
«Seguimos hablando de los planes y programas como si Cuba no hubiera perdido un millón y medio de habitantes en los últimos cuatro o cinco años y cerca del 27 por ciento de la población que tenemos sume 60 años o más», señaló en entrevista con Prensa Latina.

Alfonso subrayó que «el problema no radica en el tamaño de la población, sino en su estructura y en la capacidad de sostenerla».
Detrás de estos números confluyen tres factores que se retroalimentan: una tasa de fecundidad de apenas 1,29 hijos por mujer en 2025, muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1; un saldo natural negativo de más de 66,000 personas, con aproximadamente 68,000 nacimientos frente a más de 134,000 defunciones; y una emigración masiva que en 2025 arrojó un saldo negativo de 245,264 personas. Desde 2020, la población oficial de la isla se ha reducido en más de 1,6 millones de habitantes.
La ONEI publicó estos datos en el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, celebrado el 5 de noviembre, para visibilizar también la dimensión de género del problema. Las mujeres representan aproximadamente el 54% de las personas mayores de 60 años y asumen de forma desproporcionada el trabajo de cuidados no remunerado, dedicando hasta un 14% más de tiempo semanal que los hombres a esas labores.
El régimen aprobó el Decreto 109/2024 para crear el Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida, con un plan de implementación 2026-2030.
Sin embargo, la infraestructura disponible se ha contraído: el número de Casas de Abuelos cayó de 375 centros en 2021 a 307 en 2026, una reducción de 68 instalaciones. En paralelo, más de 1,7 millones de jubilados reciben pensiones que al tipo de cambio informal equivalen a apenas entre siete y ocho dólares mensuales.
La ONEI proyecta que para 2040 el 36% de la población cubana tendrá 60 años o más, lo que anticipa una presión aún mayor sobre una base laboral que sigue reduciéndose por la emigración masiva y la baja natalidad.
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