Con el lema «Uno pa’ Treinta», la Gala de Nominados de los Premios Lucas 2026 se celebró este fin de semana en el Café Cantante del Teatro Nacional de Cuba.
La edición, dedicada a los 40 años de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), incorpora por primera vez una categoría para videos dirigidos mediante inteligencia artificial.
La competencia por los Premios Lucas 2026 deja ver algunas tendencias de la realización audiovisual cubana: la consolidación de directores con una presencia sostenida en diferentes géneros musicales, la relevancia de los videoclips que combinan música y experimentación visual y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas a la producción audiovisual.
El listado de nominados permite identificar a varios realizadores con una participación especialmente destacada. Entre ellos sobresalen Felo, Freddy Loons, Claudia Cepero y Alejandro Albuernes, mientras que producciones como Sueño con serpientes, de X Alfonso junto a Silvio Rodríguez; Aset, de Ibeyi; Delirando, de Vicente Trigo, y Habana, de Raúl Paz, aparecen en varias categorías.
Felo y Freddy Loons, entre los realizadores más presentes
Felo figura entre los directores con mayor presencia en el listado. Su trabajo en Son y go, interpretado por Rafa Tena junto a Alain Pérez, aparece en las categorías de mejor video de música popular bailable, mejor dirección de arte, mejor edición y mejor producción.
El realizador también compite con Habana, de Raúl Paz, nominada a mejor video de canción contemporánea, mejor fotografía, mejor edición y mejor dirección. A estas candidaturas se suma 1000 de aura, de Jotabarrioz, que figura en las categorías de mejor video de música pop y pop rock y mejores efectos visuales.
Su presencia en diferentes apartados evidencia una trayectoria que abarca tanto la dirección como otros componentes de la construcción audiovisual.
Freddy Loons también destaca por la diversidad de sus trabajos. Sus realizaciones aparecen en categorías como mejor video de música popular bailable, mejor video de música urbana reparto y mejor video de música tropical variada.
Entre sus producciones nominadas se encuentran Fantasía, de Alexander Abreu y Havana D’ Primera; Úsame, de Bebeshito junto a DJ Honda, Velito y El Bufón; Házmelo mujer, de Ya Ice Dilan y DJ Honda; Dándote tó, de Jarulay, y Amor verdadero, de Erick Kanya.
Además de la dirección, su nombre está vinculado a la competencia por el video más popular con Ay, negri, de Ya Ice Dilan junto a Jip Music Global y DJ Honda, y Cepillo y pasta, de Maykel Blanco y su Salsa Mayor.
Claudia Cepero constituye otra de las realizadoras con una presencia notable. Sus trabajos Delincuente, Gataza y Las repas no lloran, interpretados por Melaine Santilier, aparecen en distintas categorías. Delincuente compite en música pop urbano y mejor fotografía, mientras que Gataza figura en música pop urbano, mejor trabajo coreográfico y mejor dirección.
También sobresale Alejandro Albuernes, responsable de Reina de corazones, de Alain Pérez junto a Luis Enrique; Dormida, de Danilo París, y 1000 de aura, de Jotabarrioz, en el apartado de efectos visuales.
La diversidad de géneros y categorías en las que aparecen estos realizadores permite apreciar la amplitud del trabajo audiovisual cubano, aunque el número de candidaturas, por sí solo, no determina quiénes serán los ganadores.
Videos que acumulan nominaciones
Entre las producciones que más se repiten en el listado figura Sueño con serpientes, de X Alfonso junto a Silvio Rodríguez. El videoclip compite por el video de canción contemporánea, mejor video realizado mediante inteligencia artificial, mejor dirección y video del año. Su presencia en cuatro categorías lo sitúa entre los títulos con mayor visibilidad en esta edición.
La obra destaca, además, por reunir a dos generaciones de la música cubana en una propuesta que conecta el repertorio de Silvio Rodríguez con la mirada audiovisual de X Alfonso.
Otro de los títulos relevantes es Habana, de Raúl Paz, dirigido por Felo. El videoclip aparece en las categorías de mejor video de canción contemporánea, mejor dirección de arte, mejor fotografía, mejor edición y video del año. Con cinco candidaturas, se encuentra entre las producciones más reconocidas del listado.
También suma cinco nominaciones Delirando, de Vicente Trigo, quien asume tanto la interpretación como la dirección. El trabajo compite por mejor video de canción contemporánea, Ópera Prima, mejor trabajo coreográfico, mejor fotografía y video del año.
Por su parte, Aset, de Ibeyi, dirigido por Corry Van Rhijn y Roman Pichon Herrera, aparece en las categorías de mejor video alternativo-fusión, mejor video realizado mediante inteligencia artificial, mejor trabajo de dirección de arte, mejor fotografía y video del año.
La presencia de estos cuatro títulos en múltiples apartados evidencia que la competencia no se limita a la dirección. La fotografía, la edición, la dirección de arte y otros componentes de la realización audiovisual también tienen un peso significativo en el reconocimiento de cada obra.
Otros videoclips sobresalen por su presencia en áreas específicas. Son y go, de Rafa Tena junto a Alain Pérez, reúne candidaturas relacionadas con la música popular bailable, la dirección de arte, la edición y la producción. Dándote tó, de Jarulay, aparece en apartados como música urbana reparto, maquillaje y peluquería, diseño de vestuario, producción y trabajo coreográfico.
La inteligencia artificial llega a los Premios Lucas
Una de las novedades de esta edición es la incorporación, por primera vez, de la categoría mejor video realizado mediante inteligencia artificial.
Entre los nominados figuran Taki, de Adryx; Sueños rotos, de Korachi Gibert; Déjame en paz, de Alejo Stivel junto a Silvio Rodríguez; Welcome to Miami, de Vichenzo, y Sueño con serpientes, de X Alfonso junto a Silvio Rodríguez.
La apertura de este apartado introduce una nueva perspectiva en la valoración de los videoclips y refleja el interés por reconocer propuestas que exploran las posibilidades de las tecnologías emergentes en la creación audiovisual.
En esta edición se incluye, además, el reconocimiento al mejor video realizado en un estudio de grabación, con obras como El breve espacio en que no estás, de Adrián Berazaín junto a Abel Geronés; Cumbia de los amigos, de la Orquesta Faílde junto a Sonora Dinamita, y Llora, de Cimafunk.
Entre las novedades también figura una nueva categoría de maquillaje y peluquería, que reconoce el trabajo de los profesionales responsables de la caracterización visual de los intérpretes y de la construcción estética de los videoclips.
Estas categorías amplían el panorama de la competencia y permiten reconocer diferentes formas de concebir y producir un videoclip.
La AHS y las nuevas generaciones de realizadores
Los Premios Lucas 2026 también reservan espacio para los videos realizados por miembros de la AHS, en una edición dedicada a los 40 años de la organización.
La presencia de jóvenes creadores resulta significativa para el futuro de la producción audiovisual cubana, pues ofrece visibilidad a nuevas voces y a propuestas que pueden contribuir a renovar los lenguajes visuales, las formas de producción y la relación entre música e imagen.
El apartado de artista novel incluye trabajos como Pelo rizo, de Cuarto Tiempo; Mito, de JP Venom; Taki, de Adryx; This feeling, de Charlotte Colace; Házmelo mujer, de Ya Ice Dilan, y El verdadero 13, de Yoe de Oro.
La diversidad de estas propuestas muestra que el relevo creativo transita por distintos géneros y estilos, desde la música urbana hasta otras vertientes de la producción musical contemporánea.
Una cita con el audiovisual musical cubano
La Gala de Nominados se celebró bajo el lema «Uno pa’ Treinta» en el Café Cantante del Teatro Nacional de Cuba, como antesala de las jornadas de premiación previstas para los días 20 y 21 de noviembre en el cine-teatro Yara.
Con una competencia que reúne a realizadores consolidados y jóvenes creadores, los Premios Lucas vuelven a situar en primer plano el videoclip como espacio de experimentación artística, promoción musical y encuentro entre diferentes disciplinas.
La incorporación de la inteligencia artificial, el reconocimiento al trabajo realizado en estudios de grabación y la atención a especialidades como el maquillaje y la peluquería amplían el espectro de una edición que mira tanto a las transformaciones tecnológicas como al desarrollo de nuevas generaciones.
A treinta años de su trayectoria, Lucas mantiene su lugar como una plataforma de reconocimiento para quienes construyen, desde la imagen, nuevas formas de interpretar y proyectar la música cubana.


