La iniciativa tuvo lugar en el Parque do Asa Delta, en el sector de Asa Sul, donde los participantes subieron hasta la cima de una elevación para izar banderas cubanas y desplegar mensajes de rechazo a la política de hostilidad de Washington contra la nación caribeña.
Con las consignas “¡No al bloqueo!”, “Solidaridad con Cuba” y “Cuba no está sola”, los asistentes convirtieron el espacio en un escenario de respaldo al pueblo cubano y de denuncia de las consecuencias de las medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos.
También estuvieron presentes integrantes de la Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil José Martí (Ancreb-JM), quienes se sumaron a la jornada junto a los representantes del Movimiento de Solidaridad con Cuba en Brasilia y los miembros de la misión diplomática.
Los mensajes exhibidos incluyeron la etiqueta #CubaNoEsUnaAmenaza, con la cual los participantes defendieron el derecho de la isla a vivir en paz y rechazaron las narrativas que presentan al país como un peligro para la seguridad regional.
Desde lo alto de la elevación, las banderas y pancartas buscaron transmitir un mensaje de acompañamiento a Cuba y de oposición al cerco económico, comercial y financiero que Washington mantiene desde hace más de seis décadas.
El fin del bloqueo constituye una de las principales demandas de la política exterior cubana, que denuncia sus efectos sobre el desarrollo económico y las condiciones de vida de la población.
La Habana sostiene que esas medidas obstaculizan el acceso a recursos, tecnologías, financiamiento y suministros esenciales.
Esta jornada en Brasilia se inscribe en las expresiones de solidaridad internacional con la isla y en los reclamos para que el Gobierno estadounidense ponga fin a una política que Cuba considera una violación de su soberanía.
Con las banderas desplegadas y las voces unidas contra el bloqueo, los participantes reafirmaron su compromiso con la solidaridad entre los pueblos y dejaron un mensaje desde la capital brasileña: Cuba no está sola.
En el evento los asistentes también recordaron al comandante cubano Camilo Cienfuegos (1932-1959), a 67 años de su desaparición física, y arrojaron flores en su honor al lago Paranoá, como reflejo del tradicional homenaje que se le rinde en la isla.
La acción en la capital brasileña tuvo lugar después de que el pasado miércoles la Asamblea General de la ONU aprobara una vez más la resolución presentada anualmente por el país caribeño sobre la necesidad de poner fin al cerco norteamericano.
A pesar de las presiones de Washington contra otras naciones, 130 Estados miembros respaldaron el documento de Cuba, y varios de ellos realizaron declaraciones para exigir el levantamiento de esa política.
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