El expresidente de Cuba y líder histórico de la Revolución, Raúl Castro, manifestó que está «plenamente de acuerdo» con el paquete de reformas económicas estructurales que evalúa este miércoles el pleno extraordinario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC).
El respaldo de Castro resulta un espaldarazo político decisivo para el Ejecutivo actual en medio de un escenario de seria contracción financiera.
La posición del exmandatario fue transmitida durante la sesión por el miembro del Buró Político y secretario del Consejo de Ministros, José Amado Ricardo Guerra.
Según detalló el funcionario, Castro –quien participó en el debate a través de videoconferencia– mantiene la convicción de que «del análisis colectivo e incluso de las discrepancias, siempre salen las mejores ideas», una declaración difundida por los canales oficiales de la organización partidista.
Ricardo Guerra señaló que el menor de los Castro, retirado de sus cargos formales pero reconocido bajo la terminología oficial como el «líder al frente de la revolución», convocó de manera expresa a la militancia a enriquecer el debate.
El propósito, según el portavoz, es «construir el necesario consenso en este trascendental momento, para acometer las transformaciones propuestas que es lo que más conviene hoy a la revolución».
Alerta sobre la implementación y conexión con la ciudadanía
Pese a su aprobación general, Raúl Castro introdujo una advertencia técnica dirigida a los cuadros encargados de ejecutar las políticas públicas.
El veterano dirigente alertó que «tan o más importante que la aprobación de estas transformaciones es su implementación adecuada y oportuna, con prioridades bien definidas y la participación consciente de todo nuestro pueblo».
El exmandatario exigió a la dirigencia del PCC «actuar con los pies y los oídos pegados a la tierra, tomando muy en cuenta las opiniones y preocupaciones de la población», en clara alusión al descontento social generado por el desabastecimiento y la inflación que golpean el día a día de la isla.
El Comité Central del PCC reportó que en el pleno se desarrolla un «debate amplio y enriquecedor».
Las instancias partidistas calificaron las propuestas económicas y sociales como una «respuesta creadora, audaz, valiente y revolucionaria a la asfixia y guerra económica a la que está sometida la nación», asegurando que los cambios no significan una renuncia ideológica, sino herramientas para «fortalecer el desarrollo socialista».
Apertura al sector privado e inversión exterior
Las reformas sometidas a votación en el Comité Central fueron adelantadas el 12 de junio por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, durante una comparecencia televisada.
El plan contempla flexibilización en áreas previamente centralizadas por el Estado:
- Turismo: Se autoriza la entrada de «nuevos actores» en «nuevas modalidades» de negocio para reactivar la captación de divisas.
- Capital extranjero: Se busca fomentar la inversión extranjera directa, abriendo de manera inédita los canales de participación a ciudadanos cubanos no residentes en el país.
- Sector privado e inmobiliario: Se ampliará el margen de acción de las pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), dinamizando además el mercado inmobiliario, el comercio exterior y la producción agrícola.
- Descentralización: Se dotará de mayor autonomía de gestión y toma de decisiones a los municipios y a las empresas estatales.
Este giro en la política económica llega tras registrarse contracción de 15% en el producto interno bruto (PIB) cubano entre los años 2020 y 2025.
Este declive se atribuye al impacto prolongado de la pandemia, los desajustes de la reforma monetaria local y la política de máxima presión económica activada desde enero por el gobierno de Estados Unidos.
Washington ha endurecido las restricciones mediante un cerco al suministro de petróleo y sanciones secundarias contra entidades extranjeras que operen en la isla, presionando por reformas políticas profundas.