
Un segundo vuelo de ayuda humanitaria financiado por el Gobierno de Estados Unidos llegó a Cuba este martes 27 de octubre de 2026, con 700 paquetes de alimentos y otros 700 módulos de higiene destinados a familias vulnerables de la Diócesis de Pinar del Río. La asistencia busca aliviar las carencias que enfrenta la población ante la prolongada crisis económica y de abastecimiento.
Según informó Cáritas Pinar del Río, la nueva entrega beneficiará a residentes de comunidades y zonas rurales pertenecientes a las parroquias de Guanajay y Bahía Honda, ambas ubicadas en la provincia de Artemisa, aunque bajo jurisdicción eclesiástica pinareña.
Ayuda de Estados Unidos llegará directamente a familias necesitadas
La distribución estará coordinada por los sacerdotes italianos Daniele y Damiano, con el respaldo de voluntarios de las comunidades. Los organizadores prevén entregar los suministros directamente en los hogares identificados como prioritarios.
La institución religiosa destacó la participación de personas y organizaciones que hicieron posible el donativo. También agradeció el trabajo de quienes colaborarán para llevar los alimentos y artículos de aseo a los beneficiarios.
El nuevo cargamento llega en un contexto de escasez de productos básicos, inflación y dificultades para acceder a una alimentación adecuada. Esta realidad evidencia las limitaciones de las políticas económicas del Gobierno cubano para garantizar el abastecimiento de la población.
Segundo cargamento para la diócesis en octubre
El primer envío destinado a la Diócesis de Pinar del Río llegó el 8 de octubre al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, con idénticas cantidades de alimentos y productos de higiene.
Aquel donativo fue recibido por el obispo Juan de Dios Hernández Ruiz y el director diocesano de Cáritas, Abel Castillo López. Su distribución se dirigió a familias de Candelaria y Quiebra Hacha, en Artemisa.
La Iglesia ha priorizado en estas entregas a ancianos que viven solos, embarazadas, niños pequeños y personas con discapacidad. Sus representantes reconocen que los recursos disponibles resultan insuficientes para atender todas las necesidades.
Dependencia de donaciones expone la crisis económica cubana
El programa estadounidense contempla 100 millones de dólares en asistencia humanitaria, canalizada mediante organizaciones religiosas y civiles. Su objetivo es proporcionar alimentos y artículos esenciales a hogares afectados por la precariedad económica.
Mientras las autoridades cubanas mantienen el control de gran parte de la distribución comercial de productos básicos, las organizaciones religiosas amplían sus labores de asistencia ante la creciente demanda social.
La llegada de estos suministros representa un alivio temporal, pero también plantea interrogantes sobre la incapacidad del Estado para garantizar alimentos y artículos de higiene sin depender de donaciones extranjeras.


