Trump, Xi y Putin podrían reunirse para negociar un acuerdo nuclear: Qué esperar de esa cumbre

El presidente Donald Trump insinuó estar dispuesto a participar en una cumbre trilateral con el ruso Vladimir Putin y el chino Xi Jinping centrada en armas nucleares, pero expertos en seguridad nacional advierten que, incluso si el encuentro se celebra, las probabilidades de alcanzar acuerdos sustantivos son mínimas, según un análisis de Axios.
La propuesta surgió el 19 de octubre, cuando Trump declaró estar abierto a negociaciones tripartitas sobre «armas nucleares y desnuclearización», aclarando que el foco no sería la guerra en Ucrania.
El mandatario condicionó su asistencia a la postura de Pekín: «Si el presidente Xi quiere celebrarla, yo asistiría». La idea tomó forma tras una llamada entre Trump y Putin el 9 de octubre, en la que ambos exploraron la posibilidad de un encuentro.
El escenario más probable para la reunión sería la cumbre de líderes de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Shenzhen, prevista para el 18 y 19 de noviembre, adonde Trump tiene previsto viajar. Sin embargo, este martes la cita trilateral seguía sin confirmarse: el Kremlin señaló que no existían propuestas concretas ni agenda acordada, y China declaró no tener información sobre un encuentro confirmado.
Un encuentro así sería sin precedentes. Trump, Putin y Xi han mantenido contactos bilaterales en distintos foros —el G20, la APEC o cumbres directas—, pero nunca han celebrado una reunión formal conjunta los tres.
Trump y Xi se vieron en la Casa Blanca en septiembre, ocasión en que el presidente estadounidense volvió a plantear conversaciones trilaterales de control de armas; con Putin mantuvo una cumbre bilateral en Alaska en agosto de 2025.
El contexto en que emerge la propuesta es de máxima tensión nuclear. El tratado New START —el último acuerdo vinculante entre Washington y Moscú sobre arsenales estratégicos— expiró en febrero de 2026 sin un sucesor, dejando a las dos mayores potencias nucleares sin restricciones formales por primera vez desde 1972.
Rusia había suspendido su participación en el pacto en 2023. China, por su parte, nunca ha integrado acuerdos bilaterales de control de armas con ninguna de las otras dos potencias y atraviesa la mayor expansión de su arsenal en la historia: de unas 260 ojivas en 2016 a aproximadamente 620 en la actualidad, con proyecciones del Pentágono que apuntan a 1,000 para 2030.
En total, nueve países poseen 12,100 ojivas nucleares, según la Asociación para el Control de Armas. La inmensa mayoría están en manos de EE.UU. y Rusia; China ocupa un tercer lugar lejano pero no irrelevante.
El secretario de Estado Marco Rubio calificó de «positivo» el diálogo entre los tres líderes y rechazó las críticas a conversar con Moscú y Pekín. Pero los analistas son escépticos.
«El peligro nuclear empeora; todos los países están aumentando o modernizando sus armas nucleares. Hay una gran necesidad de esto, pero el historial de la administración Trump es bastante pobre», dijo Jon Wolfsthal, investigador de política nuclear en Pax Sapiens. «Las probabilidades de pasar de un capricho —’Reunámonos y desnuclearicemos’— a un acuerdo comprensivo y verificable son extremadamente bajas», añadió.
Andrea Stricker, subdirectora del programa de no proliferación de la Fundación para la Defensa de las Democracias, reconoció que la cumbre «podría ser el inicio de una conversación más larga» y que el esfuerzo diplomático es algo «positivo», pero advirtió: «Me sorprendería mucho que China aceptara el control de armas nucleares en este momento. Ni siquiera está claro que Rusia y Estados Unidos busquen realmente un nuevo acuerdo».
«Lo único menos probable que una cumbre trilateral sobre asuntos nucleares serían resultados concretos que importen más que la imagen», resumió Chris Estep, experto en seguridad del Indo-Pacífico del Instituto de Investigación de Política Exterior. «A veces, cuando algo nunca ha ocurrido antes, hay una razón bastante buena para ello.»
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