Régimen cubano acusa a la administración Trump de actuar como un «Estado terrorista y delincuente»
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó este sábado al gobierno de Estados Unidos de actuar como un «Estado terrorista y delincuente», afirmando que sus acciones son «evidentemente criminales y agresivas» y que representan una amenaza no solo para Cuba, sino para la paz internacional y para cualquier nación con la que Washington discrepe.
El diplomático lanzó su acusación en inglés a través de su cuenta verificada en X, y la cerró con una pregunta: «¿Representan realmente la voluntad e intereses de la mayoría de los ciudadanos de EE.UU.?».

El mensaje se produce en medio de una escalada de presión de Washington sobre La Habana en las últimas 24 horas.
El viernes, el secretario de Estado Marco Rubio publicó un llamado abierto a los cubanos que buscan «crear un cambio positivo» en la isla para que establezcan una «asociación discreta con la CIA».
Casi al mismo tiempo, el presidente Donald Trump volvió a amenazar en un mitin en Fort Myers, Florida, con detener un buque de guerra estadounidense «a unas 50 yardas de la costa» cubana a su regreso de operaciones en Irán y anunció que enviaría a Rubio a «cerrar el acuerdo».
Este sábado, la cuenta oficial de la CIA publicó en Instagram una guía de siete pasos en español para que ciudadanos cubanos la contacten de forma segura y anónima, con instrucciones sobre uso de VPN, navegación en modo incógnito, correos desechables y borrado del historial.
La agencia señaló en ese mensaje: «La CIA quiere saber la verdad acerca de Cuba, y estamos buscando personas de confianza que sepan y que puedan comunicarnos esta verdad. Su información puede ser más valiosa de lo que piensa».
Fernández de Cossío respondió también a esa guía con sarcasmo en una segunda publicación: «Ahora EE.UU. se apea con reclutamientos públicos de la CIA», y añadió que «debe haber mucho desespero o pobreza en las filas de la agencia cuando tiene que vender sus ofrecimientos como pasta de dientes».
El régimen respondió en bloque. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla advirtió: «En nuestras costas hay bellas playas, pero también diente de perro, inhóspito para quienes llegan con fines hostiles y ansias de dominación».
Por su parte, Miguel Díaz-Canel publicó que «el gobierno de EE.UU. deja claro que no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre Cuba», reivindicando el 1 de enero de 1959 como la verdadera fecha de independencia cubana.
Analistas internacionales describieron la acción coordinada y pública entre el Departamento de Estado y la CIA como sin precedentes: sería la primera vez que un secretario de Estado convoca abiertamente al reclutamiento de informantes en un país extranjero a través de redes sociales.
La retórica de «terrorismo de Estado» no es nueva en el discurso del régimen. Fernández de Cossío ya había empleado esa acusación, y el MINREX la utilizó en enero tras la firma de una orden ejecutiva de Trump que declaró «emergencia nacional» por la amenaza cubana.
La escalada ocurre además a cuatro días de la votación anual en la ONU sobre la resolución que pide el fin del embargo, prevista para el 28 de octubre, en la que Cuba anticipa una caída significativa de apoyos: 165 votos en 2025 frente a 187 en 2024.
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