Un informe conjunto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Programa Mundial de Alimentos (PMA) advierte sobre un empeoramiento de la inseguridad alimentaria aguda a nivel mundial.
El análisis identifica a Sudán, Sudán del Sur, Yemen, Palestina, Somalia y Nigeria como las zonas más críticas del hambre en el mundo, en términos de gravedad y magnitud, e incluye además entre las naciones más afectadas a Afganistán, República Democrática del Congo, Haití, Myanmar, Malí, Líbano y Madagascar.
Los denominados puntos críticos de hambre, son áreas donde es probable que la inseguridad alimentaria aguda se deteriore durante el período de pronóstico, identificadas mediante análisis prospectivos, tras un proceso basado en el consenso que involucra al personal de campo del PMA y la FAO
La última edición del reporte sobre las zonas críticas de hambre, publicado por la oficina de prensa de la FAO, alerta que el agravamiento del hambre, que se prevé entre junio y noviembre de 2026, se produce en un momento de escasez de fondos sin precedentes para la respuesta humanitaria.
La financiación para la asistencia alimentaria y agrícola de emergencia, así como para la nutrición, se redujo en un 59,0 por ciento entre 2022 y 2025, y volvió a niveles de hace casi una década, mientras que el número de personas que sufren inseguridad alimentaria aguda en estos países aumentó a cerca de 266 millones.
El informe también advierte que estas crisis se agravaron por factores como la extensión de los conflictos bélicos, en particular el de Medio Oriente, catástrofes naturales y el brote de ébola en zonas del este de la República Democrática del Congo (RDC), que afectan los medios de subsistencia, los mercados y el acceso humanitario.
A modo de ejemplo se señala que, en Sudán, se identificó el riesgo de hambruna en 14 zonas de Darfur del Norte, Darfur del Sur y Kordofán del Sur, hasta septiembre de 2026, y se prevé que persista en 13 zonas durante el periodo de cosecha, hasta enero de 2027.
Se estima que, hasta mayo de 2026, un total de 19,5 millones de personas, el 41,0 por ciento de la población, se enfrentaban a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda, incluidas cinco millones en situación de emergencia.
En Sudán del Sur, se calcula que 7,8 millones de personas enfrentan niveles de crisis o de inseguridad alimentaria aguda, el 55,0 por ciento de su población, con 2,5 millones de personas en el grado de emergencia y aproximadamente 73 mil en situación de catástrofe mientras que cuatro condados enfrentan el riesgo de hambruna.
Beth Bechdol, directora general adjunta de la FAO, declaró tras darse a conocer este documento, que “ya sabemos dónde se producirán las próximas emergencias alimentarias”, y ahora “el reto reside en actuar con la suficiente antelación y en la escala necesaria”.