
Foto: Henry Morejón Roque
PINAR DEL RÍO.— Como un oasis en el desierto se vivió en Vueltabajo el primer duelo de los Vegueros ante Industriales. Fue un tremendo juego de pelota, de los que se ven muy pocos en la actualidad, que nos hizo recordar la época dorada del beisbol cubano, cuando verdes y azules protagonizaban uno de los clásicos más seguidos.
El Estadio Capitán San Luis se vistió de gala. Más de 8 000 almas colmaron los graderíos del parque pinareño con una energía que solo se respira en los playoffs. Ahora la vivimos en plena temporada regular de la Serie Nacional 65 y demuestra que en Cuba la pelota sigue despertando pasiones a granel.
Con una remontada de última hora y pizarra de 5-2, la tropa de Alfonso Urquiola reafirmó su mandato en el Occidente (11-2) y sumó su cuarta victoria en cinco pleitos ante el eterno rival.
Antes de que el juego se convirtiera en un hervidero de tensiones, hubo espacio para la hidalguía. El público pinareño, conocedor y fiel, regaló una ovación a Yaser Julio González, quien hoy viste el azul de Industriales, pero dejó años de sudor en esta tierra.
«La gente aquí me quiere, siempre me sentí como un pinareño más cuando defendí los colores de este equipo y por eso agradezco que ese pueblo al que tanto respeto me haya recibido con esos aplausos», dijo a Granma el ahora capitán de los Leones.
Ese respeto se transformó en júbilo cuando Erly Casanova escaló la colina de los martirios. Tras un año de ausencia por sanción, el regreso del as pinareño fue recibido con un aplauso cerrado, un reencuentro esperado que le inyectó una dosis extra de adrenalina al desafío.
Industriales golpeó primero, apenas se acomodaban los espectadores, cuando Ariel Hechavarría fletó un doblete en el capítulo de apertura. Sin embargo, Frank Denis Blanco, por los de casa, se asentó en la lomita y trabajó seis sólidas entradas, limitando los daños a lo mínimo.
Pinar respondió en el tercer acto. Tras dos outs, la perseverancia verde dio frutos cuando enlazaron tres sencillos, incluido el de Lester Benítez, que puso la paridad en el marcador al remolcar a Ronaldo Pérez, embasado al principio del episodio por boleto, y encendió las tribunas.
Desde la otra acera, Raymond Figueredo firmó una apertura de lujo. Durante siete innings maniató a los locales permitiendo solo una carrera y ponchando a cuatro.
Parecía que los Leones tenían el control cuando en el octavo Ariel volvió a ser el verdugo al conectar un cuadrangular ante Casanova, quien vino como relevista desde el séptimo, lo que le dio una ventaja mínima a la visita, que olía a victoria.
Fue entonces cuando emergió la figura de Alfonso Urquiola. La sapiencia del veterano mentor se hizo sentir en el manejo de sus piezas, manteniendo la calma mientras el bullpen de Industriales se desmoronaba. Reemberto Barreto perdió la brújula al congestionar las bases tras un jit, un boleto y un pelotazo.
«Desde el inicio de la Serie dije que veníamos a competir, no a participar, y eso estamos haciendo. Conmigo juega el que mejor esté en el momento determinado, no hago alineaciones por nombres, sino por la forma deportiva. Los directores de gradas tendrán sus opiniones, pero nadie mejor que la dirección del equipo conoce las interioridades de los muchachos», comentó Urquiola después del partido.
Con un conjunto tan renovado, ¿esperaba este arranque de los Vegueros?
–Esto no lo esperaba ni dios. Dijo con la jocosidad que lo caracteriza.
Con la mesa servida, Lee Andy Plumas entró al rescate, pero se encontró con el madero encendido de Jesús Arcia. Un doblete impulsó dos para darle la ventaja a los Vegueros.
«Sabía que este era un turno de responsabilidad, en el banco había otros compañeros que podían venir de emergente porque yo soy el séptimo bate y llevaba de 3-0. El director me dio la confianza y salió bien», explicó el joven jardinero de 21 años, oriundo del poblado costero de La Coloma.
«Me puse rápido en dos strikes y no me desesperé. Emparejé la cuenta y salió el batazo fuerte al centro ante un pitcher de mucha calidad. El objetivo siempre es aportar para el equipo», añadió.
Acto seguido y sin dar tiempo al respiro, Adriel Aldao clavó la daga definitiva con un sencillo que trajo otras dos a la registradora, sentenciando el 5-2.
Para bajar las cortinas, Urquiola llamó al veloz cerrador Frank Abel Álvarez. Con la frialdad de quien domina el oficio, retiró los últimos tres outs, recetando dos ponches que hicieron rugir al Capitán San Luis. Casanova, en un guiño del destino, se anotó el triunfo en su regreso, mientras Barreto cargó con el revés.
Con un estadio repleto y la maestría de su director desde el banco, los Vegueros siguen demostrando que, sin esos grandes nombres en su nómina, son un elenco de ambiciosas pretensiones en la actual campaña beisbolera.
RESUMEN DE LA JORNADA
Capitán San Luis
IND 2-7-0
PRI 5-11-0
JG: Erly Casanova (1-0)
JP: Reemberto Barreto (1-2)
JS: Frank Abel Álvarez (3ro)
HR: Ariel Hechavarria (5to)
Cristóbal Labra
ART 4-11-1
IJV 2-12-3
JG: Andy Pérez (1-1)
JP: Roberto Rodríguez (0-2)
JS: José Ángel García (2do)
José Ramón Cepero
LTU 6-14-1
CAV 5-9-0
JG: Keniel Ferráz (2-2)
JP: Yonny Montero (0-1)
JS: Alberto Pablo Civil (3ro)
HR: Henry Quintero (6to)
Mártires de Barbados
HOL 3-5-1
GRM 8-6-1
JG: José Rodríguez (3-1)
JP: Jesús Pérez (0-1)
Nguyen Van Troi
SCU 8-10-5
GTM 10-12-1
JG: Ronielkis Ferrand (1-0)
JP: Rafael Castillo (0-2)
JS: Yoan Carcases (2do)
HR: Alexis Laborde (1ro)
Andrés de la Cruz (1ro)
Yeison Martinez (3ro)
Cándido González
SSP 8-10-0
CMG 1-8-3
JG: José Grandales (1-0)
JP: Yasel Labrada (0-1)
JS: Yanielquis Duardo (4to)
HR: Yordanis Samón (2do)
Cándido González
SSP 0-3-1
CMG 8-12-0
JG: Riquelme Odelín (1-2)
JP: José Eduardo Santos (0-1)
HR: Yonathan Martínez (1ro)
Rafael Álvarez (2do)
5 de Septiembre
MTZ —
CFG —
Suspendido por enfermedad
Augusto César Sandino
MAY 0
VCL 0
Sellado por lluvia en el primero

