Rodríguez consideró «insólito» el «despliegue brutal y extraordinario» de EEUU al ejercer presión sobre Gobiernos de todo el mundo de cara a la votación, en la que Cuba ha recibido tradicionalmente un respaldo mayoritario.El Departamento de Estado ha enviado documentos a las Embajadas estadounidenses para que pidan a los Gobierno de esos países que no voten a favor de la «propaganda» de Cuba, apuntó el diplomático.Washington también amenaza con aplicar aranceles punitivos, poner fin a programas de colaboración con EEUU e interferir en sus procesos electorales, entre otros, señaló Rodríguez. Incluso, añadió, se han ejercido presiones de manera personal contra gobernantes de América Latina.En sus palabras, tales acciones reflejan «aislamiento, impotencia y desesperación» de Washington, y rechazó un reciente evento desarrollado por la representación de EEUU ante la ONU en el que participaron opositores cubanos.Las autoridades estadounidenses pretenden culpar al Gobierno cubano de los daños ocasionados por el bloqueo, pero la comunidad internacional conoce el negativo impacto de ese mecanismo, aseveró el diplomático.En septiembre, el canciller cubano informó que los perjuicios generados durante el último año por el bloqueo de EEUU ascienden a más de 8.000 millones de dólares, sin incluir los daños derivados del cerco energético impuesto en enero de 2026.El 27 y 28 de octubre está prevista en la Asamblea General de la ONU la presentación y votación del proyecto de resolución que pide el fin del bloqueo de EEUU contra Cuba. Desde 1992, La Habana ha presentado cada año ante el órgano ese proyecto de resolución, el cual ha recibido desde entonces el apoyo mayoritario de los países miembros del organismo multilateral.A inicios de 2026, las tensiones entre Washington y La Habana escalaron, luego de la acción militar de EEUU en Venezuela.El 29 de enero, Trump firmó un decreto que autoriza aranceles a las importaciones de los países que suministran petróleo a Cuba, tras declarar el estado de emergencia debido a una supuesta amenaza cubana a la seguridad nacional de EEUU. La medida exacerbó la escasez de combustible en la nación caribeña, afectando la generación de electricidad, el transporte, la producción de alimentos, la atención médica y la educación.El Gobierno cubano afirma que Washington utiliza el cerco energético para asfixiar su economía y hacer insoportables las condiciones de vida de su población. De acuerdo con datos oficiales, en lo que va de año solo ha llegado a la isla un barco ruso, con un donativo de 100.000 toneladas de crudo.
