En un contexto complejísimo para el turismo cubano, las 176 transformaciones económicas y sociales parecieran representar un panorama esperanzador, al menos eso sostienen en el bar cafetería Pan.com de la Empresa Extrahotelera Palmares, sitio ubicado en 7ma esquina a 26, en Miramar, La Habana.

Para Yanet Reyes, la administradora, las medidas en proceso deben beneficiar la obtención de mercancías, elevar mucho más las ventas, los ingresos estatales y de los trabajadores. Y estos resultados, de conseguirse, “el pueblo lo agradecerá”, vaticina.
“Tengo la ilusión de que los precios sean accesibles para todas las personas. Lo mismo para la que pueda comprarse un refresco económico, que para quien posea otras posibilidades adquisitivas… Es difícil, pero es un deseo que me anima. Este siempre ha sido un lugar para las familias, de disfrute del barrio, de la comunidad. Con esa cafetería sueño. Es lo que más quiero”.
Mientras se ajustan los mecanismos para ir implementando poquito a poco las medidas, sobre todo los ejes temáticos relacionados con el Ministerio de Turismo (MINTUR), “trabajamos por seguir ofertando un servicio de calidad, dice Yanet, y en su mirada los desafíos de asegurar día a día los suministros que respaldan el diseño de oferta.
Sin transporte propio y los altos precios, para la dirección y trabajadores de la unidad es un verdadero quebradero de cabeza asegurar los suministros, salir a buscarlos.
Las mercancías las compramos fundamentalmente en locales de las formas de gestión privadas. Los trabajadores hacen magia. Salen a caminar por todas partes buscando los mejores precios, y eso es difícil porque nos toca vigilar los costos, razona, mientras pasa revista a los gastos del día. No podemos caer en pérdida económica.
Uno de los atractivos mejor cuidados allí son los equipos para uso de los niños, a los que damos mantenimiento con nuestros propios recursos. Somos muy celosos con su preservación.
Yanet es sincera en admitir que el establecimiento ha decaído un poquitico por el tema energético y de las propias variedad de ofertas, pero estamos tratando de levantarlo y lo vamos a lograr.
Tenemos a nuestro favor, pondera, la calidad profesional de un equipo de nueve hombres y mujeres, una fuerza estable, que me apoya, me ayuda y esos es bueno para cualquiera que dirija.
La relación calidad-precio pareciera distinguir las prestaciones en Pan.com. Al menos esa impresión las dejan hamburguesas, bocaditos de jamón, pizzas, entremés, jugos o batidos. Todo lo elaboran los cocineros de aquí, asegura Yanet con cierto orgullo.
Ese sabor particular de preparaciones como las hamburguesas quizás se deba a las plantas aromáticas cultivadas por los propios trabajadores, en áreas aledañas al centro gastronómico. Hemos sembrado orégano y seguiremos aumentando lo que ya tenemos.
Cleisy Herrera, jefa de departamento de Palmares en Playa, considera que las transformaciones permitirían optimizar productos y servicios hoy afectados Se trata, explica, de alianzas con el sector privado para suplir carencias ante una demanda existente y que ellos por sí mismos no han logrado satisfacer, en esencia por la afectación en los flujos de visitantes foráneos y su impacto en la captación de divisas.

El propósito es rescatar los servicios, sostiene Cleisy, también en otras unidades subordinadas a ese departamento, como los son El Aljibe, el complejo Dos Gardenias, los restaurantes Tocororo y Don Cangrejo, la cafetería Pizza Piazza y BBQ de primera y 14.
Cleisy considera que quien desee apostar por los productos de Palmares, encontrará como aliados claves la calidad, y un personal preparado con el aval de esos años de labor que tanta habilidad conceden en una industria turística donde mucho cuentan dichos atributos.
Caridad Rodríguez, con apenas un mes en el Pan.com, pero con 30 en unidades de Palmares, y su compañero de labor Ramiro Palay, son apenas dos de esos muy buenos exponentes.

En Pan.com hay afluencia de clientes diversos, del barrio, de la tienda de al lado, turistas, transeúntes, pero cuando llega uno como el plusmarquista Javier Sotomayor, ello pudiera ser evidencia de la altura del servicio que va alcanzando el emblemático bar cafetería.

Ojalá las transformaciones económicas no demoren en implementarse, para que en el Pan.com den el salto definitivo de calidad superior y ofertas variadas. Allí no importa cuán alta esté la varilla, ellos siempre imponen sus propias marcas. Ellos saben ganar.
