Científico cubano gana beca de casi un millón de dólares para investigar en Princeton

El científico cubano José Roque, profesor de Química de la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, fue seleccionado para recibir una beca de 985,834 dólares, destinada a financiar durante cinco años una investigación que podría contribuir al desarrollo de medicamentos, nuevos materiales y tecnologías menos contaminantes.
Roque, nacido en La Habana y emigrado a Estados Unidos cuando apenas tenía seis años, figura entre los 20 científicos, matemáticos e ingenieros elegidos en 2026 para recibir la beca Packard de Ciencia e Ingeniería, otorgada por la Fundación David y Lucile Packard.
La Universidad de Princeton confirmó el reconocimiento el pasado 15 de octubre y destacó que estas becas se encuentran entre las mayores ayudas privadas destinadas a investigadores que comienzan sus carreras académicas en Estados Unidos.
Roque contó que se enteró durante una videollamada organizada por Paul Chirik, quien había sido su mentor durante su etapa posdoctoral y actualmente dirige el Departamento de Química de Princeton.
«Durante los primeros segundos pensé sinceramente que había oído mal», confesó.
Para Roque, el premio representa no solo un reconocimiento personal, sino también una oportunidad de impulsar las investigaciones que desarrolla junto a sus estudiantes y colaboradores.
El silicio como alternativa a los metales en procesos químicos
El proyecto premiado lleva por título Química metalomimética: catálisis con silicio y pretende desarrollar nuevas formas de utilizar este elemento, abundante en la corteza terrestre, como alternativa a determinados metales empleados en procesos industriales.
Actualmente, numerosas reacciones químicas necesarias para fabricar medicamentos, materiales y otros productos dependen de metales que pueden resultar costosos, difíciles de extraer o perjudiciales para el medioambiente.
El laboratorio dirigido por Roque busca aprovechar el silicio presente en la arena para crear catalizadores más económicos y sostenibles.
Los catalizadores son sustancias que facilitan o aceleran las reacciones químicas sin consumirse en ellas. Su utilización resulta fundamental en la fabricación de innumerables productos de uso cotidiano.
Según explicó Princeton, las investigaciones del equipo podrían tener aplicaciones futuras en la producción de medicamentos de nueva generación, la elaboración de materiales avanzados, la conversión de energía solar y la eliminación de contaminantes persistentes.
El desafío consiste en modificar las propiedades químicas del silicio para conseguir que participe en reacciones que normalmente requieren otros elementos.
No se trata todavía de una tecnología lista para utilizarse industrialmente, sino de una línea de investigación que podría abrir nuevas posibilidades para desarrollar procesos químicos menos costosos y con menor impacto ambiental.
De niño emigrante cubano a profesor de Princeton
José Roque nació en La Habana y llegó a Estados Unidos con seis años, acompañado de sus padres. Su padre era mecánico y su madre había ejercido como médica en Cuba.
Sin embargo, al establecerse en Florida, su madre no pudo continuar practicando la medicina debido a las dificultades económicas y los requisitos de los exámenes federales necesarios para ejercer la profesión.
En una entrevista publicada por Princeton en marzo de 2023, el investigador habló con orgullo de su madre, quien años después consiguió completar sus estudios de Enfermería en Estados Unidos.
Roque inició sus estudios universitarios en la Universidad Internacional de Florida (FIU), en Miami, donde obtuvo su licenciatura en Química en 2015. Su primera intención no era convertirse en investigador.
Pensó estudiar Medicina, pero descubrió que le impresionaba demasiado la sangre. Entonces consideró la Farmacia, hasta que las experiencias de laboratorio despertaron su verdadera vocación por la química.
Posteriormente obtuvo un doctorado en la Universidad de California, Berkeley, en 2020, y ese mismo año comenzó una etapa de investigación posdoctoral en Princeton.
En 2023 se incorporó como profesor asistente del Departamento de Química de esa universidad, donde estableció su propio laboratorio especializado en catálisis y síntesis química.
Su trayectoria incluye investigaciones publicadas en revistas científicas de referencia como Science y Nature, además de otros reconocimientos académicos.
Una beca que permite investigar con mayor libertad
Las becas Packard fueron creadas en 1988 por iniciativa de David Packard, cofundador de Hewlett-Packard, para respaldar a investigadores jóvenes con proyectos científicos innovadores.
A diferencia de otras fuentes de financiación, este programa concede una amplia libertad para utilizar los recursos, lo que permite explorar ideas ambiciosas y asumir riesgos científicos que no siempre encuentran apoyo mediante los mecanismos tradicionales.
Los beneficiarios son seleccionados entre investigadores de universidades estadounidenses invitadas a presentar candidaturas.
La Fundación Packard anunció que los 20 científicos elegidos este año recibirán 985,834 dólares cada uno, distribuidos durante cinco años.
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