La decisión de no dejarnos vencer a pesar de las dificultades y los grandes obstáculos cotidianos es un signo inscrito en el gran mural de la historia de la nación cubana; ese es nuestro legado, herencia y orgullo, remarcó al pronunciar el discurso inaugural de la cita.
Entre la pléyade de patriotas y mártires de distintas generaciones que enseñaron a respirar con ese pulmón de grandes sacrificios, enalteció particularmente el ejemplo de dignidad y entrega de Francisco Antonio Vicente Aguilera y Tamayo, a quien está dedicado el evento, a propósito del aniversario 205 de su natalicio.
Destacó asimismo la vigencia del histórico discurso Palabras a los intelectuales, del líder de la Revolución Fidel Castro Ruz, y su significación en la forja de una política cultural que invariablemente tiene al pueblo como beneficiario.
Presidida por las máximas autoridades políticas y gubernamentales de la provincia de Granma, junto a intelectuales, artistas, público e invitados, la apertura de la Fiesta de la Cubanía tuvo lugar en la emblemática Plaza de la Revolución de Bayamo, primera de Cuba con ese nombre.
La inauguración incluyó la tradicional cabalgata mambisa y el simbólico recibimiento en la ciudad de la fe de bautismo de Aguilera, documento que hasta la clausura del jolgorio estará expuesto en el museo Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, como parte de la muestra “Legados de luz y dignidad”.
Homenajes, debates científicos y académicos, propuestas de cine, música, teatro, literatura y artes plásticas conforman un variado programa de actividades que tiene como principal objetivo encumbrar la memoria histórica, el sentimiento nación y las tradiciones más autóctonas de la mayor de las Antillas.
El principal evento cultural de Granma concluirá el próximo martes 20, Día de la Cultura Cubana, con la rememoración de la primera interpretación pública de la marcha guerrera La Bayamesa, devenida Himno Nacional.



