Con más de una treintena de agrupaciones e intérpretes, cuatro días de conciertos y la guía del maestro Frank Fernández, del 29 de octubre al 1 de noviembre el XV Festival Internacional de Música de Cámara (FIMC) convertirá salas de concierto de La Habana en una fiesta de la intimidad sonora.
Con un programa que va de Bach a Stravinsky, el festival está dedicado a los compositores rusos Dmitri Shostakovich (1906-1975) y Sergei Prokofiev (1891-1953), así como al cubano fundamental Isaac Nicola (1916-1997), al Septeto Nacional Ignacio Piñeiro en el centenario de su fundación, al aniversario 50 del Ministerio de Cultura, la vida y obra de Enrique Bonne (1926-2020), y al 80 cumpleaños de Silvio Rodríguez, justos y necesarios homenajes, al decir de Fernández, Premio Nacional de Música 2005.
La apertura oficial será el jueves 29, a las 7:00 p. m. en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional, donde el maestro Frank Fernández protagonizará el concierto junto a la Orquesta de Cámara Sinfonietta Manuel Duchesne Cuzán, dirigida por Igor Corcuera; además de otros virtuosos invitados de Cuba, Rusia y Estados Unidos.
En este sentido, subirán a escena la cantante rusa Natalia Kirillova; el trío integrado por los norteamericanos Gaul G. Richard (viola), Kachian E. Samuel (guitarra) y la chelista cubana Amaya; así como el dúo William Roblejo y Aldo López Gavilán; la Camerata Cortés, y el Septeto Nacional Ignacio Piñeiro.
Toda la edición se mantendrá con un programa pensado para que el público entienda, desde el primer acorde, que la música de cámara se hace en la unión de varios solistas que alternan su trabajo como principales y como acompañantes, señaló Fernández en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias.
El sábado 31, a las 11:00 a. m., la Sala Covarrubias acogerá el concurso, que, como explicó el maestro, a pesar de la situación que está viviendo el país, su convocatoria superó todas las expectativas, con 21 agrupaciones inscritas.
Ya para el domingo 1 de noviembre, a las 7:00 p. m. tendrán lugar la clausura del FIMC y la premiación del concurso.
Fernández insistió en que la música de cámara es una escuela de humildad y convivencia, y que, si bien es difícil hacer de estrella solista, igual o más difícil es tener la humildad de someterse a que la estrella en ese momento sea la otra persona que está tocando, por eso es tan educativo este género.
Rechazó la división entre música culta y popular porque no concibe que una sea más difícil que la otra, aunque sí enfatizó que la música de cámara es el género más democrático que existe, ya que no hay escondites: si uno desafina, se escucha; si uno se adelanta, se nota.
También es el más generoso, porque nadie brilla a costa del otro, cada cual tiene su momento, pero ese momento solo funciona si el resto lo sostiene, eso es una lección de vida, no solo de música, señaló el presidente del FIMC.
Para el prominente artista mayarisero, esa enseñanza trasciende las salas de concierto y debería estar en la formación de cualquier músico; poniendo el ejemplo de la Filarmónica de Berlín: en lugar de descansar con salarios extraordinariamente altos, cuando llevan quince días sin hacer música sinfónica tienen obligatoriamente que hacer música de cámara, porque ahí se aprende a escuchar, a ceder, a acompañar; un músico que solo sabe lucirse está incompleto, subrayó.
De ahí que insista tanto en que este festival es meramente educativo, porque no es solo para el público, sino, además, para los propios intérpretes; y, en ese sentido, vendrán, dijo, jóvenes que están formándose y se encuentran con maestros que han tocado toda su vida, para conocer de técnicas y de moral.
A veces te toca ser la estrella y a veces ser el que acompaña, ambas cosas tienen la misma dignidad; eso no siempre se enseña en un conservatorio, pero se aprende tocando con otros, sentenció.
Serán cuatro días de conciertos, junto al necesario y vital concurso, y una certeza que el maestro Frank Fernández repite como mantra: la XV FIMC no solo resiste, sino que convoca, enseña y demuestra que la belleza, incluso en tiempos adversos, encuentra su camino.

