Mientras el mundo la respalde, Cuba no cambia – Republica.com
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Mientras el mundo la respalde, Cuba no cambia – Republica.com

Mientras el mundo la respalde, Cuba no cambia

Rubio pide votos contra el régimen en la ONU. Rusia, China y lo que queda de Venezuela siguen sosteniendo a La Habana. El 28 se cuenta

Foto: República

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Manuel Aguilera

Manuel Aguilera

16 de octubre, 2026

Marco Rubio no improvisó. En la llamada con Nayib Bukele, el secretario de Estado lo dejó dicho: el régimen cubano no llevará a cabo las reformas que el pueblo cubano merece mientras crea que la comunidad internacional está de su lado. 
 
Por qué importa. Le pidió a El Salvador que se una a Estados Unidos y a los socios afines en las prioridades de las Naciones Unidas. La prioridad inmediata es la votación anual sobre el embargo, fijada para el 28 de octubre. Bruno Rodríguez respondió al día siguiente acusando a Rubio de “presionar y chantajear” a jefes de Estado para que cambien el voto. El nerviosismo es la prueba de que la presión llega.
  • El año pasado la resolución pasó con 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. En 2024 habían sido 187, con solo Estados Unidos e Israel en contra. La caída de 22 votos no es cosmética.
  • Es el primer agujero serio en una unanimidad que La Habana usa, cada octubre, como prueba de que el mundo la absuelve y de que el culpable es el embargo. Rubio apunta a ese mecanismo.
  • Mientras el régimen pueda enseñar 165 manos alzadas, no tiene incentivo para abrir la economía, soltar presos o dejar de usar la isla como plataforma. La queja no es retórica. Es el diagnóstico de por qué la presión máxima no basta si el voto en Nueva York la desmiente.
Lo indispensable. La lista de quienes sostienen a la dictadura es corta y concreta. Rusia sigue mandando combustible cuando puede, y Cuba se alinea con Moscú en la guerra de Ucrania. China aporta arroz, dinero, paneles solares y proyectos de infraestructura, y usa los puertos como pieza de su presencia en el Caribe.
  • Venezuela, el socio histórico del petróleo, interrumpió los envíos tras la captura de Maduro el 3 de enero, pero Delcy Rodríguez mantiene el discurso de hermandad y los médicos cubanos siguen en el país.
  • Nicaragua, con Ortega, cierra el círculo ideológico. México ha enviado cargamentos puntuales. El resto de los 165 no manda barriles. Manda el voto que permite a Díaz-Canel decir que no está aislado. Rubio también habló con Bukele de proteger puertos e infraestructuras críticas de la influencia de Rusia y China. Cuba es la puerta.
Datos clave. El régimen lo sabe. En privado ha admitido que está solo. En público sigue contando la resolución. Trump ha dicho que Cuba es un Estado fallido y que caerá. La oposición, con cientos de firmas, pide a los gobiernos que voten en contra o se abstengan, porque cada voto a favor alimenta la propaganda.
  • La Unión Europea ya reprocha. El agujero de 2025 puede ampliarse el 28. No va a tumbar al castrismo. Va a quitarle el argumento de que el mundo lo respalda. Y ese argumento, según Rubio, es precisamente el que le permite no reformar.
Ahora qué. La presión de Rubio no sustituye a la de dentro de la isla, ni a la del exilio. Pero ataca el punto que el régimen usa cada año para no moverse. Si el 28 de octubre los votos a favor bajan otra vez, La Habana pierde relato.

Mientras el mundo la respalde, Cuba no cambia

Rubio pide votos contra el régimen en la ONU. Rusia, China y lo que queda de Venezuela siguen sosteniendo a La Habana. El 28 se cuenta

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Manuel Aguilera

Manuel Aguilera

16 de octubre, 2026

Marco Rubio no improvisó. En la llamada con Nayib Bukele, el secretario de Estado lo dejó dicho: el régimen cubano no llevará a cabo las reformas que el pueblo cubano merece mientras crea que la comunidad internacional está de su lado. 
 
Por qué importa. Le pidió a El Salvador que se una a Estados Unidos y a los socios afines en las prioridades de las Naciones Unidas. La prioridad inmediata es la votación anual sobre el embargo, fijada para el 28 de octubre. Bruno Rodríguez respondió al día siguiente acusando a Rubio de “presionar y chantajear” a jefes de Estado para que cambien el voto. El nerviosismo es la prueba de que la presión llega.
  • El año pasado la resolución pasó con 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones. En 2024 habían sido 187, con solo Estados Unidos e Israel en contra. La caída de 22 votos no es cosmética.
  • Es el primer agujero serio en una unanimidad que La Habana usa, cada octubre, como prueba de que el mundo la absuelve y de que el culpable es el embargo. Rubio apunta a ese mecanismo.
  • Mientras el régimen pueda enseñar 165 manos alzadas, no tiene incentivo para abrir la economía, soltar presos o dejar de usar la isla como plataforma. La queja no es retórica. Es el diagnóstico de por qué la presión máxima no basta si el voto en Nueva York la desmiente.
Lo indispensable. La lista de quienes sostienen a la dictadura es corta y concreta. Rusia sigue mandando combustible cuando puede, y Cuba se alinea con Moscú en la guerra de Ucrania. China aporta arroz, dinero, paneles solares y proyectos de infraestructura, y usa los puertos como pieza de su presencia en el Caribe.
  • Venezuela, el socio histórico del petróleo, interrumpió los envíos tras la captura de Maduro el 3 de enero, pero Delcy Rodríguez mantiene el discurso de hermandad y los médicos cubanos siguen en el país.
  • Nicaragua, con Ortega, cierra el círculo ideológico. México ha enviado cargamentos puntuales. El resto de los 165 no manda barriles. Manda el voto que permite a Díaz-Canel decir que no está aislado. Rubio también habló con Bukele de proteger puertos e infraestructuras críticas de la influencia de Rusia y China. Cuba es la puerta.
Datos clave. El régimen lo sabe. En privado ha admitido que está solo. En público sigue contando la resolución. Trump ha dicho que Cuba es un Estado fallido y que caerá. La oposición, con cientos de firmas, pide a los gobiernos que voten en contra o se abstengan, porque cada voto a favor alimenta la propaganda.
  • La Unión Europea ya reprocha. El agujero de 2025 puede ampliarse el 28. No va a tumbar al castrismo. Va a quitarle el argumento de que el mundo lo respalda. Y ese argumento, según Rubio, es precisamente el que le permite no reformar.
Ahora qué. La presión de Rubio no sustituye a la de dentro de la isla, ni a la del exilio. Pero ataca el punto que el régimen usa cada año para no moverse. Si el 28 de octubre los votos a favor bajan otra vez, La Habana pierde relato.

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