Jurado del Festival de Música de Cámara reivindica valores esenciales 
Portada Radio Taíno

Jurado del Festival de Música de Cámara reivindica valores esenciales 

Los integrantes del jurado del XV Festival Internacional de Música de Cámara (FIMC) coincidieron en que este género no solo exige excelencia técnica, sino también una profunda formación humana: aprender a escuchar, a ceder, a liderar y a acompañar.

   En declaraciones exclusivas a la Agencia Cubana de Noticias, algunos de sus miembros —solo faltó Niurka González, flautista y clarinetista, quien se encuentra de gira en estos momentos junto a Silvio Rodríguez— argumentaron que el certamen constituye una plataforma vital para visibilizar a los jóvenes intérpretes cubanos y mantener viva la cultura en medio de las dificultades.

    Su presidente y principal impulsor, el maestro Frank Fernández, explicó que si bien es difícil hacer de estrella solista, igual o más difícil es tener la humildad de someterse a que la estrella en ese momento sea la otra persona que está tocando; por eso es tan educativo este género. 

    César López, saxofonista y compositor, agradeció la convocatoria y afirmó sentirse muy identificado con la música de cámara, género que ha cultivado como creador e instrumentista, porque, dijo, un país sin cultura es un país enfermo; al tiempo que significó que seguimos teniéndola.

    William Roblejo, violinista y compositor, manifestó su satisfacción de compartir con estos grandes maestros y el placer de estar a su lado para valorar el talento joven que se alza en la isla; al tiempo que destacó que se inscribieron 21 agrupaciones, lo que no solo muestra la vitalidad sorprendente del certamen, sino, además, que existe la voluntad de hacer y disfrutar música de cámara, pese a la situación del país.

    La Maestra Daiana García, directora de la Orquesta de Cámara de La Habana, calificó la iniciativa como una opción maravillosa para motivar a los jóvenes, y en general a los músicos de cámara cubanos, que tanta labor están haciendo; y señaló que el FIMC es más necesario que nunca para apostar por el arte y la belleza.

    Los argumentos generales del jurado apuntan en una misma dirección: la música de cámara es una escuela de convivencia artística; en ella, cada intérprete debe asumir alternadamente el liderazgo y el acompañamiento, lo que desarrolla una ética profesional basada en la escucha y el respeto por el otro.

    Esa dualidad, señaló por último el prominente pianista Fernández, no siempre se logra en músicos formados exclusivamente para el lucimiento individual o para tocar con orquesta.

    Con estas reflexiones, el jurado del XV FIMC trasciende la evaluación técnica, y reafirma la música de cámara como escuela de convivencia y resistencia cultural; ya que, más allá de los contextos adversos, el arte siempre se encarga de demostrar que la belleza y el talento cubano encuentran caminos para florecer.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *