Santa Cruz del Sur, Camagüey, 15 oct.- Integrantes del círculo de interés del proyecto «Mi Costa», iniciativa orientada a fortalecer la resiliencia de los ecosistemas y las comunidades del litoral sur de Cuba ante el cambio climático, participaron recientemente en una jornada de formación, celebración y contacto directo con la naturaleza.
La actividad estuvo dedicada a las jornadas del Hábitat, los Animales y las Aves Migratorias, y combinó el intercambio de conocimientos con recorridos por diferentes escenarios naturales del municipio.
El programa comenzó con una bicicletada hasta la Dirección de Flora y Fauna de Santa Cruz del Sur, ubicada en la comunidad de Melilla. Más que un simple traslado, el recorrido constituyó el primer espacio de aprendizaje y observación de la jornada.
En la institución, las actividades se desarrollaron a partir de los módulos habituales del proyecto, según compartieron en redes sociales Dianet Fonseca Márquez, comunicadora de Mi Costa en el municipio, y Nelvis Beatriz Álvarez González, coordinadora del grupo de Salvaguardas Ambientales y Sociales en esa localidad.

Durante el encuentro se abordaron los efectos del cambio climático, un fenómeno que, a juicio de las organizadoras, dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en una realidad tangible y cercana. También se identificaron sobre el terreno algunas especies de plantas exóticas invasoras y se explicó la resiliencia como la capacidad de los ecosistemas y las comunidades para enfrentar y recuperarse de las afectaciones.
El comunicador Miguel Vázquez Pino compartió sus conocimientos sobre los ecosistemas costeros y las particularidades de Santa Cruz del Sur. Su experiencia como docente de Biología durante más de cuatro décadas le permitió ofrecer a los participantes una explicación amena y detallada sobre la importancia del manglar.
En ese entorno natural, explicó que este ecosistema constituye una barrera contra la erosión y los embates del mar, además de funcionar como refugio de aves y área de reproducción y crecimiento para numerosas especies marinas. De ahí la importancia de protegerlo como primera línea de defensa de la costa.

Otro de los temas tratados fue la migración de las aves y la necesidad de conservar los espacios que utilizan durante sus desplazamientos. Los participantes conocieron aspectos relacionados con las rutas migratorias y las especies que atraviesan grandes distancias guiadas por mecanismos que aún sorprenden a la ciencia.
En ese sentido, se resaltó la responsabilidad humana en la protección de los humedales, la reducción de la contaminación lumínica y la conservación de los sitios de descanso y alimentación. Las aves migratorias no reconocen fronteras, por lo que su supervivencia constituye una responsabilidad compartida.

La jornada continuó con un paseo en bote. Desde el agua, los participantes pudieron apreciar el manglar como un ecosistema integral y comprender la costa no solo como un límite geográfico, sino como una zona de transición entre diferentes ambientes naturales.
Anteriormente, como parte del proyecto «Mi Costa», se desarrolló un intercambio en la Casa de Abuelos de la localidad. En ese espacio, las experiencias de los adultos mayores permitieron compartir saberes ancestrales y conocimientos actuales sobre la resiliencia y la relación de las comunidades con su entorno. (Radio Santa Cruz, con información y fotografías del Proyecto Internacional Mi Costa, Camagüey, Cuba/Facebook)