Ernesto Che Guevara fue asesinado hace 59 años en la comunidad de La Higuera, en los valles del departamento de Santa Cruz, Bolivia. En coincidencia con el aniversario, el diputado Manolo Rojas, del Partido Demócrata Cristiano —que ostenta la Presidencia en el país sudamericano—, presentó un proyecto de ley para declarar «enemigo de la patria» a quien fuera uno de los líderes de la Revolución Cubana.Con dicho argumento, el pasado 9 de octubre, Rojas convocó a eliminar la simbología asociada con el Che de espacios públicos para «borrar esa mancha, esa ideología perversa que nos han venido inculcando estos 20 años», en referencia a los gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), que reivindicó la presencia del líder revolucionario en territorio boliviano.El legislador estaba flanqueado por el activista Dennis Vallejos, quien calificó a Guevara como un «criminal de guerra comunista», «un extranjero que ha venido a matar bolivianos» y aseveró que «asesinar seres humanos no puede ser parte de una lucha ideológica. Los bolivianos debemos rendir homenaje a los bolivianos».En este sentido, presentaron un segundo proyecto de ley para declarar «héroes nacionales» y conceder una pensión vitalicia a los 18 soldados sobrevivientes de la campaña de Ñancahuazú (Santa Cruz), que concluyó con la eliminación del grupo revolucionario liderado por Guevara.El mural de la discordiaEn sintonía con los nuevos vientos políticos, un grupo de activistas amenazó con cubrir un mural referido al Che Guevara en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en la ciudad de La Paz. Esto motivó una concentración de estudiantes, exestudiantes y graduados que rechazaron la posible intervención en la universidad pública.Allí también se hizo presente la histórica militante Nila Heredia, médica y exministra de Salud (2010-2012), quien fue capturada y torturada en la actual Gobernación de Cochabamba en 1976 por integrar el Ejército de Liberación Nacional (ELN), fundado por Guevara. Desde ese año está desaparecido en el marco del Plan Cóndor su esposo, el argentino Luis Stamponi.En diálogo con Sputnik, Heredia compartió sus impresiones sobre el debate emergente. Recordó que inició su participación en la política en la década de los 60, en rechazo a los golpes de Estado, las dictaduras militares y la represión a quienes defendían los valores democráticos.Heredia destacó la influencia de Guevara en la política boliviana y ponderó que su figura «es sumamente importante, no solo por lo que significa a nivel internacional, sino también porque tuvo una acción que generó organizaciones y partidos muy bien estructurados».Pero en el último medio siglo, dijo, tampoco ha habido una suficiente organización política como para lograr una continuidad del proceso y profundizarlo, evaluó Heredia, quien fue presidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (ASOFAMD).Eliminar los símbolosVioleta Tamayo, estudiante de posgrado de la UMSA y una de las personas que alzaron la voz en contra de la propuesta de tapar el mural del guerrillero argentino, aseveró que estos son temas fundamentales para discutirlos desde los sectores de la juventud.Además, sentenció que «estos sectores mal llamados libertarios quieren eliminar símbolos históricos no solo relacionados con el Che Guevara, sino también con otras luchas populares». Para Tamayo, la avanzada contra la figura de Guevara implica «la eliminación de la memoria histórica». Al respecto, señala que esta es una pelea simbólica, pero que no por eso deja de ser menos importante, pues se trata de la recuperación de la memoria.

