A pocas semanas de que la Asamblea General de las Naciones Unidas vuelva a pronunciarse sobre la resolución que condena el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba, la Isla denuncia las recientes gestiones de Washington para a influir en la posición de distintos gobiernos latinoamericanos antes de la votación internacional.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, calificó de especialmente agresiva la actual política estadounidense hacia la isla. A través de la red social Facebook, señaló que además de la estrategia destinada a ejercer presión sobre la economía cubana y a deteriorar las condiciones de vida de la población, desarrolla una intensa actividad diplomática para intentar modificar el amplio respaldo internacional que históricamente ha recibido Cuba en su demanda del levantamiento del bloqueo.
Esta denuncia coincide con reportes de prensa que apuntan a una ofensiva diplomática encabezada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de cara a la próxima discusión de la resolución cubana en Naciones Unidas.
De acuerdo con varios medios, Rubio sostuvo conversaciones con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, mientras que también trascendió una comunicación con el mandatario colombiano Abelardo de la Espriella.
Paralelamente, el Departamento de Estado ha orientado a sus embajadas en todo el mundo para que presionen en ese sentido a los gobiernos de los países donde están acreditados.
Estados Unidos busca que sus aliados voten en contra del texto, que en 2025 fue aprobado por 165 votos a favor, 7 en contra y 12 abstenciones.

