Apartado 1433
El periodismo es una de las mejores obras que el hombre ha creado en su paso por la Tierra con el propósito de informar a los demás, pero también de proponer, examinar, opinar y hasta criticar.
Por mi vínculo con la investigación histórica durante varios años, aprecié que desde el siglo XIX existen en Cuba muchísimos ejemplos del buen hacer en la prensa, lo cual trasciende hasta nuestros días. Girón, periódico que marcó oficialmente su nacimiento el 22 de noviembre de 1960, fue tal vez de los de su generación el que más rápido irrumpió en la realización de un periodismo crítico, con secciones destinadas a ese fin.
Avanzado el tiempo, la consolidación en este ámbito se ha logrado en la columna Apartado 1433, con más de 50 años de existencia dedicada al vínculo con los lectores, y donde la opinión resulta piedra angular.
Inédito en el quehacer del diarismo cubano, el periódico de las cinco letras comenzó la publicación de un espacio donde el pueblo, mediante la correspondencia con el Órgano, expusiera criterios acerca de situaciones que lo afectaban en su labor diaria y, al mismo tiempo, entorpecían el buen desarrollo de la comunidad.
El Periodo Especial, la escasez de papel y la conversión de Girón a semanario (desde marzo último ve la luz solo de forma digital) contribuyeron de manera negativa a cercenar este tipo de género. Por otro lado, no resultan mínimos los escollos que asumo al coordinar la decana sección. Conservo anécdotas y las puedo contar a granel, so pena de extender demasiado estas palabras.
Sin embargo, lo más lamentable a estas alturas constituye la escasa comprensión de directivos y funcionarios a cualquier nivel para asumir la fortaleza del método empleado (el planteamiento del lector generalmente no se publica sin su correspondiente respuesta), pues en sus manos se deposita un documento inédito, de manera que la contestación debe ser ágil, eficiente, real, sin grietas, pero el resultado en la mayoría de los casos se vuelve al revés. Y la morosidad ya es endémica, lo cual disminuye en buena medida la efectividad de Apartado 1433.
Valga este ejemplo: Cierta vez publiqué el comentario Podar la mentira, donde demostraba falsedades en el informe proveniente de la Empresa Eléctrica provincial, relacionado con la poda de árboles que afectaban tendidos energizados. Aunque conminé al director firmante a pronunciarse sobre el embuste descubierto por el propio remitente, nunca llegó el pronunciamiento.
Más aún, el manto oscuro del silencio ante la crítica hace de las suyas. Para cualquier órgano de prensa que la ejerza responsable y objetivamente, el silencio, además de peligroso, es ofensivo.
Se impone revertir este estado de cosas para que la ciudadanía recupere la confianza en la necesaria gestión eficiente de las instituciones estatales. Y, sobre todo, que en las entidades se respeten los derechos del pueblo, al cual se debe todo servidor público. No perdamos la brújula de la historia.

