«La gente en Cuba se muere de hambre, pero no quiere trabajar»: Cubana arremete contra quienes viven de las remesas en la isla
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Por Yare Grau
Un video compartido en TikTok ha desatado un debate sobre el trabajo, el hambre y la dependencia de las remesas en Cuba, después de que una cubana afirmara que muchas personas en la isla prefieren no trabajar pese a las dificultades económicas que atraviesan.
En la grabación, publicada en la cuenta @shark.jewelry.loc, una mujer identificada como Luisa asegura sin rodeos: «La gente en Cuba se está muriendo de hambre pero no quieren trabajar».
Su interlocutora no tarda en contradecirla: «No Luisa, no hables mierda, es que no hay trabajo».
Sin embargo, Luisa insiste en que existen oportunidades laborales que muchos cubanos no aprovechan. Para defender su argumento, menciona el caso de su cuñado Lisandro, propietario de una cafetería que, según cuenta, ha publicado varias ofertas de empleo en Facebook sin conseguir interesados.
«No sé cuántas veces mi cuñado Lisandro ha puesto anuncio en el Facebook que necesita alguien serio que quiera trabajar en su cafetería y yo no veo que nadie abajo le escribe», afirma.
A su juicio, una de las razones de esa falta de interés es la dependencia económica de familiares residentes en el extranjero.
«Sí, a veces sí hay, y no quieren trabajar porque están esperando que de acá manda para allá para vivir sabroso echándose aire», sostiene.
La otra mujer rechaza su explicación y considera que la falta de oportunidades y las dificultades para subsistir han sido problemas persistentes en Cuba.
Luisa, por su parte, recuerda que comenzó a trabajar siendo adolescente para ayudar a su familia. Cuenta que, cuando tenía 16 años, salía del preuniversitario Juan George Soto Cuesta a las cuatro de la tarde y después se iba a trabajar a una paladar.
«Mi mamá éramos tres hembras y mi mamá nos criaba a las tres solita sin que nadie le diera nada», recuerda.
La cubana termina su intervención con un mensaje dirigido a quienes, según ella, dependen de la ayuda económica de sus familiares: «Pónganse a trabajar, pónganse a trabajar».
¿Por qué tantos cubanos están fuera del mercado laboral?
El debate ocurre en un país donde el empleo formal ha perdido buena parte de su atractivo económico debido a los bajos salarios y al elevado costo de la vida.
Según la Encuesta Nacional de Ocupación de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), difundida en julio de 2025, el 50,1 % de los cubanos de 15 años o más se encontraba fuera de la fuerza laboral, es decir, no trabajaba ni buscaba empleo activamente.
De los más de 8,4 millones de personas comprendidas en ese grupo de edad, aproximadamente 4,13 millones estaban ocupadas y unas 69.333 figuraban oficialmente como desempleadas.
Estas cifras muestran que la baja tasa oficial de desempleo, situada en torno al 1,7 %, no refleja por sí sola la magnitud de la inactividad laboral. Esta última incluye a personas que no buscan trabajo por distintas razones.
El deterioro del poder adquisitivo constituye otro de los grandes problemas. Según datos oficiales recogidos en un informe de la Asociación Sindical Independiente de Cuba divulgado por Infobae, el salario medio mensual en 2025 fue de 6.930 pesos cubanos, equivalentes a unos 13 dólares al tipo de cambio informal utilizado en el estudio.
La insuficiencia de los ingresos también obliga a numerosas familias a buscar otras formas de subsistencia. Una encuesta de Cubadata realizada entre febrero y marzo de 2026 reveló que el 86,6 % de los 1.788 participantes recurría a actividades económicas informales para conseguir alimentos.
Las remesas, otro punto de controversia
La dependencia de la ayuda económica del exterior es otro de los asuntos que enfrenta a las protagonistas del video.
Aunque las remesas representan un apoyo importante para numerosas familias cubanas, no todos los hogares cuentan con esa posibilidad. La misma encuesta de Cubadata encontró que solo el 5,4 % de los participantes recibía dinero del extranjero mensualmente, mientras que el 64,2 % no había recibido ayuda económica del exterior durante los 30 días anteriores.
Las exigencias económicas a familiares emigrados también han generado discusiones en redes sociales. En septiembre, la cubana Yeisla Colina reprochó públicamente a sus familiares en Cuba que le pidieran dinero constantemente, mientras ella trabajaba como repartidora bajo la lluvia en Estados Unidos.
«No me pidan más nada», expresó entonces, en una publicación que puso sobre la mesa las dificultades económicas que también afrontan quienes emigran y ayudan a sus familiares desde el extranjero.
La precariedad económica en la isla queda reflejada además en un estudio del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, divulgado en agosto de 2026, que estimó que el 94 % de los cubanos se encontraba en situación de pobreza extrema.
Entre quienes reclaman que los cubanos busquen empleo y quienes cuestionan que un salario permita cubrir las necesidades básicas, la discusión refleja dos preocupaciones presentes en numerosas familias: la falta de oportunidades laborales y las dificultades para sobrevivir con los ingresos disponibles.
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