Se remonta a 1986 el inicio del quehacer laboral de Iliana Molina Leonard en la sucursal 3461 del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Matanzas, donde comenzó como auxiliar B de Contabilidad. Aunque han transcurrido cuatro décadas, conserva con precisión los pasos de aquel primer día en la institución bancaria.
“Seis meses después me trasladaron a la sucursal 3721 de Limonar, de donde soy. En esa institución he transitado por diferentes responsabilidades: auxiliar B de Contabilidad, operadora A de equipos de Contabilidad, técnica en Control de Operaciones Bancarias de empresas, jefa de departamento, contadora principal desde septiembre de 2001 y gerente contable desde noviembre de 2005”, relata.
Al referirse a las cualidades indispensables para desempeñarse en un centro bancario, Iliana destaca dos que considera esenciales: la abnegación y la perseverancia.
“Al banco le he dedicado toda mi vida laboral. Me ha formado con disciplina, prestigio y reconocimiento social. A las futuras generaciones les recomiendo que vean a nuestra institución bancaria como un espacio donde pueden desarrollarse en el plano laboral y profesional”, aconseja.
UN ANIVERSARIO CON HISTORIA
Este 13 de octubre se conmemora el 66 aniversario de la nacionalización de la banca en Cuba, una fecha que evoca una de las transformaciones económicas más significativas del proceso revolucionario. En esa jornada de 1960, el Consejo de Ministros aprobó la Ley No. 891 de los Bancos, mediante la cual se dispuso la nacionalización de la banca privada y se estableció que la función bancaria solo podría ejercerla el Estado a través de los organismos creados al efecto.

La medida formó parte de un conjunto de disposiciones aprobadas entre el 13 y el 15 de octubre de 1960, que también incluyó la Ley No. 890 de las Empresas. Con ellas, el gobierno revolucionario buscó poner bajo control estatal sectores estratégicos de la economía nacional y limitar la influencia de capitales privados y extranjeros.
Las celebraciones por la efeméride se extienden desde el primero de octubre hasta el 26 de noviembre, fecha en que el comandante Ernesto Che Guevara fue designado ministro presidente del Banco Nacional de Cuba. Tras la nacionalización, la institución asumió funciones de banca central y comercial, proceso que se consolidó con la Ley No. 930 de 1961.
RETOS DEL PRESENTE
Aunque Iliana y otros trabajadores bancarios son conscientes de que 2026 ha estado marcado por fuertes desafíos económicos, mantienen su compromiso con una trinchera considerada imprescindible, especialmente en el contexto de la bancarización y la informatización de la sociedad.
El quehacer del Sistema Bancario se ha transformado con el desarrollo de la Banca de Fomento Agrícola y la Banca Verde, la educación financiera, el apoyo a los actores económicos y la implementación de las 176 medidas aprobadas por el Gobierno, en particular las relacionadas con el eje 11, dedicado a la transformación y modernización del sistema bancario y financiero.

También se ha priorizado acercar los pagos a jubilados y pensionados mediante servicios en las comunidades. El Banco Central de Cuba plantea como objetivo de la bancarización garantizar el acceso de toda la población a medios de pagos seguros y servicios financieros asequibles, combinando los canales digitales con la atención presencial y la extensión de corresponsales bancarios.
El Bandec ha ampliado progresivamente sus opciones de atención mediante la banca electrónica, los quioscos, la banca telefónica y plataformas como Transfermóvil y Virtual Bandec. Estos canales permiten consultas de saldo, pagos de servicios, transferencias, amortización de créditos y otras operaciones, con el propósito de reducir trámites y acercar los servicios financieros a los clientes.
La institución también mantiene una labor de educación financiera, orientada a que la población conozca mejor sus derechos, responsabilidades y posibilidades de uso de los servicios bancarios. Importante en un escenario de transformación digital, donde la orientación personalizada sigue siendo decisiva para adultos mayores y personas con menor acceso a las tecnologías.
Ferias comerciales semanales, intercambios con jubilados y jóvenes del sector, engalanamiento de las instalaciones, trabajos voluntarios y matutinos especiales forman parte de las actividades por el 66 aniversario de la nacionalización de la banca. A ellas se suman jornadas para la entrega de tarjetas magnéticas y la promoción de los servicios de Multibanca, concebidos para facilitar el acceso de la población a las operaciones bancarias y fortalecer la inclusión financiera.
La trayectoria de Iliana Molina Leonard sintetiza el aporte de varias generaciones de trabajadores bancarios cubanos a una institución que ha acompañado la vida económica del país durante más de seis décadas. Su experiencia evidencia que el sector bancario no se limita a las operaciones financieras, sino que también forma profesionales, fortalece la disciplina laboral y contribuye al desarrollo de las comunidades.

En el aniversario 66 de la nacionalización de la banca, el Bandec matancero reafirma su compromiso con la atención a la población, el acompañamiento a los actores económicos y la implementación de servicios financieros más accesibles.
Para quienes, como Iliana, han dedicado su vida laboral a esta tarea, la fecha constituye un homenaje a la perseverancia, la abnegación y la convicción de que la banca cubana continúa siendo una herramienta esencial para el desarrollo del país.


