La Habana rechaza las acusaciones de EE.UU. en medio de una crisis energética y económica.
LA HABANA, Cuba.— Cuba negó tener vínculos con los 90 cargamentos de combustible que, según autoridades de Estados Unidos, fueron interceptados cuando se dirigían a la isla, que enfrenta restricciones petroleras impuestas por Washington desde hace ocho meses.
Desde enero, el Gobierno estadounidense ha amenazado con sancionar a los países que suministren combustible a Cuba, una medida que ha profundizado las dificultades económicas y energéticas de la nación caribeña.
La isla atraviesa una crisis marcada por las limitaciones en el suministro de energía, que afectan distintas actividades económicas y la vida cotidiana de sus ciudadanos. En este contexto, Washington únicamente ha permitido el ingreso de combustible adquirido en Estados Unidos por emprendedores privados cubanos, bajo las condiciones establecidas por las autoridades estadounidenses.
La disputa por los cargamentos se suma a las tensiones entre ambos gobiernos y a las restricciones sobre el abastecimiento energético de Cuba, cuya situación económica continúa bajo presión por las dificultades para acceder al combustible.
