Un evangelio de amor
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Un evangelio de amor

Visitar la escuela primaria Domingo Lence Novo de San Antonio de los Baños, resultó un verdadero privilegio. Temprano en la mañana encontré a la directora Nancy Arrascaeta Rodríguez, docente con 42 años de trabajo en el sector, inmersa en la organización del matutino.

En el Día Mundial de los Docentes, proclamado por la Unesco un 5 de octubre de 1994, abordé a esta profesional de la docencia y le propuse repasar su vida como educadora. Al concluir el matutino, pidió unos minutos. Recorrió la escuela, conversó con los padres e interactuó con los niños de primer grado. Entonces, accedió con gusto a ofrecer sus impresiones a cada una de nuestras interrogantes.

“Para mí esta profesión es un evangelio de amor. Disfruto cada momento dentro de la escuela y soy feliz con la sonrisa de los niños. Ellos te llenan de alegría el corazón en cada jornada. Cuando hacen bien los trazos de las vocales en la pizarra o dominan la suma y la resta en las Matemáticas. Sin dudas eso es un logro que llevo conmigo desde el inicio”

Graduada en 1981, comenzó sus labores docentes con solo 17 años, en el municipio de Güira de Melena. Era apenas una niña. Pero el amor por las clases, la pizarra  el aula, le dieron luz a sus pupilas y destreza a sus primeros pasos por la noble profesión. En la escuela primaria Flor de la vida, encontró tropiezos y emociones.

“Cuando empecé fue difícil. Lo hice con niños de primer grado y en compañía de una maestra de mucha experiencia. Me presentaron y los primeros días hubo desconfianza de los padres del grupo por mi juventud, pero al transcurrir el curso, gané su admiración y respeto. Estuve en Güira de Melena, por espacio de 17 años. Incluso dando los viajes y también con el proceso de maternidad de mi primer hijo. Pero siempre convencida de las palabras de José de la Luz y Caballero: “Enseñar puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo”.

En el año 2017, regresó a San Antonio de los Baños como Metodóloga de los Programas de la Revolución. Era una nueva encomienda de la Educación. Entonces asumió la responsabilidad de llevar el control de cada teleclase, los maestros emergentes y todo el proceso de las aulas de computación. Para 2023, Nancy, se incorpora en la actual escuela que hoy dirige. Lo hizo como jefa de Ciclo. En este período, trabajó la docencia en primer grado y además impartió clases en quinto y sexto grado.

“Impartir clases en primer grado es un gusto tremendo porque disfrutas el avance de los niños. Pero quinto y sexto grado también me apasiona. Sobre todo la asignatura de Historia de Cuba. Es en ella donde trato de inculcarles a los alumnos el amor a la patria y el conocimiento de quienes hicieron posible esta revolución”

Al preguntarle sobre sus logros como directora de la escuela primaria Domingo Lence Novo, no dudó en responder: “Han sido varios, pero creo que el primero y más importante es la unión del colectivo de profesores y el sentido de pertenencia de todos con la educación cubana. Aquí tuve el honor de dirigir a excelentes educadores como Enrique Valdés y su esposa Olga, además de Odalis Quiroz y Raiza Posada. En segundo lugar considero que el trabajo durante la pandemia de Covid 19, fue determínate para la escuela. Fuimos destacados por ser centro vacunatorio, los profesores trabajaron en la zona roja del municipio y siempre contamos con el apoyo incondicional de la comunidad, la delegada y los padres. Además de ser un centro que colabora con el deporte y la cultura del territorio”

Dirigir un plantel primario es difícil en tiempos de bloqueo, con los escasos recursos y los problemas económicos que atraviesa la nación. Más si se trata de una escuela con carácter de seminternado. Al respecto la experimentada docente apunta:

“Aquí todos somos uno en función de los niños. Tratamos de garantizar el almuerzo diario con los recursos que nos facilita la Dirección de Educación y cocinamos los alimentos con leña. Unas veces por gestión propia y otras por los propios directivos. En ocasiones se hace difícil. Por eso a veces solo damos una sola sesión, aunque con los niños de primer grado, sí trabajamos mañana y tarde. Eso se logra gracias al apoyo de los padres. También dos veces a la semana, tratamos de garantizar la doble sesión con todos los educandos”

¿Además de esta dura realidad que enfrenta como directora, qué otra cosa le preocupa en el nuevo curso?                 

“Considero que la higiene alrededor de la escuela es un tema de mucho cuidado y seguimiento. Estamos atravesando problemas con la indisciplina social y el vertimiento de desechos sólidos en las esquinas de la escuela. Al ser un plantel primario los niños están expuestos a contraer alguna enfermedad viral por la falta de higiene y los basureros que colindan con la escuela.  Aunque se avanza en la solución, todavía falta crear conciencia en las personas, para que no cometan indisciplinas. Aquí es bueno reseñar el trabajo de prevención que realizan la Presidenta del Consejo Oeste Urbano Yasmin Escalona y la delegada de la circunscripción, Yanelis Valiente. Ellas resultan indispensables en el avance que hemos logrado”

¿Si volvieras a nacer, serías otra vez maestra?

“Claro que sí. No tengo dudas de eso. Incluso estoy jubilada y me reincorporé a la escuela. Con mis 63 años a cuestas, aquí me siento útil. Soy feliz cuando cada niño supera una materia, cuando me abrazan en la calle o en los pasillos de la escuela. Cuando me regalan una sonrisa con esa inocencia que solo ellos saben entregar. Por eso no me canso de afirmar que para mí, el magisterio es un evangelio de amor” 

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